Junio: Mes del Sagrado Corazón de Jesús
Con San Juan, vemos en el Costado abierto del Crucificado el signo de un amor que, en la donación total de sí mismo, vuelve a crear al hombre según Dios. Contemplando el Corazón de Cristo, símbolo privilegiado de este amor, somos consolidados en nuestra vocación (CST 21).
El icono del Corazón traspasado se revela más actual que nunca. Estamos invitados a releer toda la Biblia a su luz (cf. CST 3) y a traducir esta espiritualidad en un estilo de oración y de apostolado.
"No debemos perder nunca de vista nuestro objetivo y nuestra misión en la Iglesia: un amor tierno al Sagrado Corazón..., la reparación con todas sus prácticas". (L. Dehon, Testamento Espiritual).
"Con la palabra, con los escritos, con los instrumentos de la comunicación social, pero especialmente con el ejemplo de nuestra vida sacerdotal y religiosa estamos llamados a difundir el amor de Cristo que sobrepasa todo conocimiento". (cf. Juan Pablo II a los capitulares, 22 de junio de 1979).
|