“Gracias a los padrinos de España, los niños persiguen sus sueños”

Captura de pantalla 2016-06-17 a la(s) 19.45.44

Uno de los proyectos que tiene nuestra Congregación en su misión en Ecuador es el apadrinamiento de niños, uno de los sectores de la población más débiles junto a los ancianos o los enfermos. Como relata el P. Artemio López, “seguimos el carisma del Padre Fundador, Leon Dehon, que incluye las misiones y la enseñanza a los jóvenes, aunque nuestro espíritu es más bien interiorista, un espíritu de reparación, de oración al cordero de Dios. Siguiendo ese ejemplo, nos dimos cuenta cuando llegamos a Ecuador de la precariedad de las personas, especialmente de los más deficientes, que es a quien más ataca la pobreza, junto a los más débiles que son los niños, los enfermos y los ancianos. Por ello surgió nuestro deseo de paliar tanta necesidad como veíamos y surgió la idea de la fundación de obras sociales”.

Gente que forma parte del programa de apadrinamiento en Quito
Gente que forma parte del programa de apadrinamiento en Quito

Desde la parroquia Santa María de La Argelia, el Padre Pedro valora el esfuerzo que hacen desde España los padrinos y las madrinas con sus aportaciones económicas, sin ellos no se podría llevar a cabo el proyecto, como relata el Hermano José María Urbina: “Estamos muy agradecidos a los padrinos, a las madrinas, a todos los alumnos de nuestros colegios que colaboran, apoyan y se interesan por los niños de acá. Sin su ayuda no sería posible mantener este programa, que es bien interesante porque no solo es la ayuda monetaria, también nos organizamos en grupos donde se realizan actividades, reuniones mensuales… y vamos ayudándonos mutuamente para organizarnos bien como comunidades cristianas, católicas, de Santa María de la Argelia”. Entre las actividades que realizan está la enseñanza a tejer para las madres, que resulta de una gran utilidad.

Hermano José María Urbina
El Hermano José María Urbina junto a niños apadrinados

La coordinadora del proyecto de apadrinamiento, Olga Toapanta, reconoce que es una gran oportunidad trabajar con madres y con niños gracias al apoyo que tenemos, lo que les está permitiendo llevar esta obra social desde hace 16 años en el sector de La Argelia. “Saber las tristezas, las alegrías, las ilusiones y las decepciones de la mujer es importante para la ayuda, por ello trabajamos más en el campo de la afectividad. Y los sacerdotes son excelentes amigos”, apunta con sinceridad.

Olga Toapanta, coordinadora del proyecto de apadrinamiento
Olga Toapanta, coordinadora del proyecto de apadrinamiento

Gabriela Ibarra fue beneficiaria del proyecto, comenzó a formar parte de él a los 8 años y actualmente tiene 24. Su satisfacción lo dice todo: “Acabo de regresar de la carrera de Derecho para ser abogado, es un gusto compartir la experiencia de vida como es ser parte del apadrinamiento y gozar de todas las ventajas que es tener una vida a través de Dios y de las personas que nos ayudaron. En la actualidad para mí sería un gusto, ya obtenido el título, poder ayudar económicamente a un niño”. De benefactora a madrina.

Gabriela Ibarra, beneficiaria del proyecto
Gabriela Ibarra, beneficiaria del proyecto

Uno de los mensajes que trasladan los niños de la Comunidad Dehoniana en Quito es el siguiente: “Gracias a todos los padrinos de España, para seguir con nuestros sueños”.

Un grupo de niños apadrinados, durante un baile
Un grupo de niños apadrinados, durante un baile

Las obras sociales requieren un fondo económico, como relata el Padre Artemio: “Para el mantenimiento del comedor de los niños de Bahía de Caráquez o el de los ancianos de La Argelia, necesitamos ciertas ayudas porque lo económico es importante para no ofrecer un servicio muy pequeño y ellos se merecen lo mejor. Se pide la colaboración y os doy las gracias, que están en la mano”.

Si está interesado en ayudar:

bien

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *