Eduardo Gómez: “Haz Latir el Corazón del Mundo es una iniciativa que va a dar sus frutos”

Eduardo Gómez, Director General de ESIC.
Eduardo Gómez, Director General de ESIC.

Eduardo Gómez fue nombrado Director General de ESIC en marzo para liderar la nueva estrategia de crecimiento de la escuela, a la vanguardia en nuestro país en Marketing y Economía Digital. Con él hemos conversado, explicándonos el Plan Estratégico y su crecimiento internacional, con la construcción de un campus en Sao Paulo (Brasil) y su llegada a Asia abriendo un campus en India, proyecto que está en fase de estudio. Además valoró el nuevo proyecto lanzado por la Congregación SCJ, la plataforma Haz Latir el Corazón del Mundo.

– ¿Qué grandes objetivos estratégicos se ha marcado ESIC?

– Después de constatar que actualmente la escuela está pasando un buen momento después de más de 50 años de historia, como escuela empresarial y de marketing por la que han pasado más de 51.000 alumnos, la Dirección consideró necesario hacer un Plan Estratégico, reflexionando para afrontar los próximos cinco años en un entorno competitivo, cada vez más cambiante.

Las tres grandes conclusiones que hemos obtenido del Plan Estratégico son:

  • Afianzar nuestro liderazgo como escuela de gestión empresarial especializados en las disciplinas de Marketing y Economía Digital.
  • Reforzar la oferta de productos y servicios que estamos ofreciendo para competir con más éxito en un entorno global.
  • Adecuar la estructura organizativa para hacerla más sólida y sostenible que pueda acompañar a estos grandes retos estratégicos.

Y el pivote que articula todo esto, desde ESIC tenemos claro que en el centro de todo lo que hacemos está el alumno, su empleabilidad y su competitividad laboral. Si somos capaces de poner en el centro de todas nuestras decisiones y acciones al alumno, estaremos ofreciendo un buen servicio, cumpliendo por tanto la misión de la escuela.

– ¿Cómo ve el futuro de la escuela en la realidad digital?

– Fuimos capaces de intuir hace 20 años que las nuevas tecnologías y la llegada de Internet iban a suponer un antes y un después en la gestión de las empresas, por tanto, nos hicimos cofundadores de ICEMD (Instituto de Comercio Electrónico y Marketing Directo). En este sentido, hace siete años adquirimos las acciones en su totalidad y se ha transformado en el Instituto de Economía Digital de ESIC, queremos ofrecer un amplio abanico de productos verticales que intenten abordar estas disciplinas con mucho rigor acompañados de todos los profesionales que se están moviendo e incluso han nacido con la economía digital. Y en segundo lugar, queremos también que el Instituto nos ayude a incluir de forma transversal las materias y contenidos digitales en todos nuestros programas. Aun así, al Instituto le pedimos mucho más, que sea un laboratorio de innovación que esté pendiente de las nuevas tendencias y los avances tecnológicos, de cómo esto está transformando hoy las empresas. Lo que está suponiendo la nueva economía digital no es tanto un cambio tecnológico, que también, fundamentalmente es un cambio cultural en la economía de las empresas, y nuestro instituto ya está funcionando como un e-business.

También estamos afrontando el proceso de digitalización de ESIC interno. Estamos muy atentos a las necesidades de las empresas, no solo de las compañías multinacionales, también de las pequeñas y medianas empresas para ayudarles y acompañarles en este proceso tan interesante.

– ¿Qué papel tiene ESIC en las escuelas de negocios?

– Tenemos claro que queremos seguir siendo una escuela de negocios nacional pero con una perspectiva internacional, es decir, no queremos prescindir del mercado local pero estar abiertos a una posibilidad internacional. De hecho, eso nos hace diferentes, aparte de ser una escuela generalista con una especialización que es lo que están pidiendo ahora todas las universidades, ser buenos en todo pero muy especializados en algo que en nuestro caso es el Marketing desde que comenzamos hace 50 años, cuando no había nada de Marketing, o hace 20 años que comenzamos con la Economía Digital cuando aún estaba empezando.

En España tenemos nueve campus y dos en Brasil, hay acuerdos internacionales interesantes, en Colombia, Perú, EEUU y en China. Aparte de otros acuerdos. Ahora mismo en Brasil queremos construir un nuevo campus en Sao Paulo, y tenemos un proyecto muy interesante en fase de estudio que es la implantación de ESIC en el continente asiático, concretamente en India.

Pero más allá del proceso de internacionalización, que es traer alumnos y exportar alumnos (el año pasado, el 33% de los estudiantes de postgrado eran extranjeros), lo que queremos es construir la internacionalización desde dentro. Me refiero a que todo el alumno que estudie con nosotros, sea de aquí o de fuera, tenga ya en ESIC una pequeña experiencia internacional, y lo que es más importante, que todo alumno que estudie con nosotros salga preparado para competir en un entorno global. Ese es el reto más interesante de la internacionalización.

Eduardo Gómez, Director General de ESIC, en su despacho.
Eduardo Gómez, Director General de ESIC, en su despacho.

– Con la nueva situación, desde una escuela de negocios como ESIC que pertenece a una Congregación Religiosa, ¿cómo ve esa misión evangelizadora? La llegada del Papa Francisco ha demostrado la dimensión y el potencial que tienen las nuevas tecnologías para hacer ese camino.

– La llegada del Papa Francisco viene en un momento similar al momento en el que nace ESIC, que fue 1965, en un entorno de la apertura de la Iglesia al mundo moderno, el diálogo con la cultura, y al Papa Juan XXIII, que en ese sentido fue muy aperturista. Parece que ahora llega el Papa Francisco también a pegar un meneo en la Iglesia y decirnos que tenemos que dialogar con la cultura actual, no podemos vivir a sus espaldas. En este contexto, la misión de la escuela tiene mucho sentido. ¿Por qué? Porque el primer punto de nuestra misión es formar buenos profesionales, competitivos y competentes para el mundo de las empresas, y sabemos que la empresa es un núcleo fundamental del entorno social, que busca hacer la vida del hombre y la mujer de hoy más feliz, o posibilitarles unas herramientas para desarrollarse como personas. Entonces, toda contribución que vaya en esta línea de formar buenos profesionales preparados para las empresas es muy interesante.

En segundo lugar, queremos transmitir a la sociedad y difundir los valores éticos y de responsabilidad social. En ese sentido la escuela lo tiene claro, queremos que nuestros alumnos salgan formados y sepan que el éxito en los negocios no se opone a los puntos éticos, se puede ganar mucho dinero haciendo las cosas bien. O algo más, que todos nuestros alumnos sean sensibles a la responsabilidad social y que sean conscientes que la sociedad está demandando a las empresas que den cuentas de su gestión de una manera puntual, con transparencia. Y del mismo modo, la sociedad está esperando que las empresas devuelvan aquello que hemos recibido también.

Creemos que estamos prestando un buen servicio al hombre y la mujer de hoy. Las escuelas de negocios surgen en España de la mano de la Iglesia, en un contexto en el que la economía estaba en plena construcción después de la Posguerra, de hecho, siete de las ocho grandes escuelas de negocios son de la Iglesia. A la vez, esto conecta con la experiencia espiritual y social de nuestro fundador, que era implantar en la sociedad unos valores que él había descubierto en el Corazón de Cristo, por lo tanto, creo que la conexión eclesial, social, y congregacional está todo enlazado para dar sentido a nuestra Obra, a nuestra escuela.

– Se ha lanzado la plataforma Haz Latir el Corazón del Mundo, ¿cómo valora el proyecto?

– Me parece un espacio muy interesante para mantenernos al día y tener contacto con la sociedad, los hombres y las mujeres de hoy estamos en el espacio virtual, todo el día estamos conectados. Me parece una herramienta muy interesante y moderna, para intentar seguir evangelizando y transmitiendo los valores que creemos que son importantes y queremos seguir conservando. Es una iniciativa bonita, hecha con mucho rigor, arriesgada incluso, pero creo que va a dar sus frutos y vamos a seguir en esta línea de prestar servicio al hombre y la mujer de hoy. El otro día me decían que en momentos tan cambiantes como son los actuales, lo único que permanecemos son las personas, por tanto, centrarnos en ese haz latir el corazón del mundo, en latir el corazón de la gente, de los hombres, de las mujeres, sus sufrimientos y alegrías, va en la línea con toda nuestra espiritualidad y nuestra razón de ser.

– ¿Cómo concienciar a la gente de que ayude? Cuando uno conoce la realidad se conciencia más en la necesidad de ayudar.

– En la Escuela tenemos la experiencia de enviar desde hace seis años a 10/12 voluntarios a Camerún, Ecuador… y es una clave muy interesante para que los chavales vuelvan y se comprometan en su ciudad, en su situación, en su familia, en su clase, con situaciones complejas. Y nos está dando muchas alegrías, también he de decir que como escuela de negocios iniciamos la Fundación Orbayu, que intenta ayudar al desarrollo mediante la concesión de microcréditos. Queremos concienciar a la gente que esa experiencia está muy bien y hay que ayudar, pero queremos dar un paso más, creemos que si no ayudamos a la gente de Ecuador, de Camerún, de Mozambique… de donde sea, incluso a veces de España, a tener esa actitud emprendedora nos falta algo. Ellos saben que reciben un dinero pero lo tienen que devolver, aprenden a gestionar su pequeño negocio o su empresa para poder sobrevivir, si nos olvidamos de esta parte, estamos construyendo la casa por el tejado, parcheando la situación social en vez de realmente abrir la herida social y curarla. Creemos en el acompañamiento de las personas, pero también en la cualificación técnica y profesional, es posible que ciertas situaciones se reconduzcan y ciertas personas también puedan sacar lo que llevan dentro cosas interesantes. Hacer calidad está muy bien, pero hay que dar un paso más, apostamos por esa Fundación que da un crédito para ser devuelto.

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