81 aniversario del fallecimiento del Beato Juan María de la Cruz

Beato Juan Mª de la Cruz.
Beato Juan Mª de la Cruz.

El 23 de agosto de 1936, el Beato Juan María de la Cruz fue fusilado, al que consideramos nuestro “ángel protector”. Natural de San Esteban de los Patos (Ávila), nació el 25 de septiembre de 1891 y desde muy pronto descubrió que quería ser cura. En la parroquia de su pueblo comenzó su formación, antes de entrar en el Seminario de Ávila, donde estudió Filosofía y Teología pero quería algo más y probó en los Dominicos de Ávila.

Quería imitar a Jesús en todo y el 18 de marzo de 1916 fue ordenado sacerdote en Ávila. De 1916 a 1921 desarrolla una intensa labor de Pastoral en varios pueblos, como Hernansancho, Villanueva de Gómez, San Juan de la Encinilla… municipios muy pobres, pero él nunca pedía nada a sus habitantes y su puerta siempre estaba abierta a todo el mundo.

El Beato sentado junto a los Padres Gabriel López, Ignacio Mª Belda y de pie Aparicio Pellín y Luis Segura
El Beato sentado junto a los Padres Gabriel López, Ignacio Mª Belda y de pie Aparicio Pellín y Luis Segura.

En 1922 se desplazó a Larrea (Vizcaya) donde intentó la vida contemplativa con los Carmelitas Descalzos pero pronto regresó a Ávila, donde atendía varias parroquias pequeñas, como las de Santo Tomé de Zabarcos y Sotillo de las Palomas… Fue una persona que siempre vivió un amor profundo a la Eucaristía. Un momento clave en su vida ocurrió en 1925, cuando conoció en Madrid al P. Guillermo Zicke, fundador de la Provincia española de los Padres Reparadores – Dehonianos. Éste le explicó que los religiosos del Sagrado Corazón de Jesús, siguiendo las directrices del fundador, el P. León Dehon, queremos estar atentos a las necesidades de la sociedad.

El 31 de octubre de 1926, Don Mariano García, hace su profesión religiosa con el nombre de Juan María de la Cruz, siendo su primer destino Novelda, donde daba clases de religión en el Colegio Padre Dehon, además de atender a la iglesia de la localidad. Otro momento importante para él lo vivió en 1927, cuando visitó Roma y tuvo un encuentro con los primeros mártires. Su siguiente destino fue el Seminario Padres Reparadores de Puente la Reina, enfocando su labor en el seminario y los misioneros. Recorrió Navarra y el País Vasco buscando recursos, amigos y colaboradores.

En España se proclama la República el 14 de abril y cuando las posturas se radicalizaron al máximo, a la Iglesia le tocó ser chivo expiatorio de todos los males de la época. En este ambiente tan complicado es cuando la idea del martirio se abre paso en el Padre Juan. En el verano de 1936 dejó Puente la Reina para ir al Noviciado de Garaballa (Cuenca) para descansar y mejorar su salud delicada. Eran momentos duros para el país, con revueltas anticlericales y aunque había curas que se escondían por miedo, él no dudaba en celebrar la misa. El 18 de julio España se ve sumida en la Guerra Civil, lo que provocó que los religiosos de Garaballa se dispersaran para tratar de salvar la vida, y el P. Juan viajó a Valencia buscando el anonimato. Al asentarse en la ciudad, contactó con una colaboradora de los Padres Reparadores que vivía cerca de la iglesia de los Santos Juanes, que estaba siendo saqueada y él no dudó en afirmar allí que era sacerdote, lo que provocó que los milicianos se lo llevaran preso a la cárcel Modelo de Valencia. Porque en aquellas circunstancias, ser cura era un delito.

Desde allí escribió dos cartas y llevaba una agenda en la que anotaba el horario que seguía en la cárcel con todos los actos prescritos en la Regla de la Congregación. Ocupó la celda 476 de la cuarta galería y los presos le llamaban cariñosamente el “Padre Chaquetón”. Sobre los muros de la celda trazó un Vía Crucis y nunca ocultó su condición de sacerdote aunque sabía que podía ser fusilado. Se le podía ver en el patio de la cárcel dirigiendo en voz alta el Rosario. Una noche, la del 23 de agosto de 1936, se llevaron a nueve presos y al Padre Juan, siendo fusilados en los campos de Silla conocidos como “El Sario”, junto a una acequia.

El 11 de marzo de 2001 en Roma fue beatificado por San Juan Pablo II junto a otros 232 mártires de Valencia.

Cuadro de la Beatificación del p. Juan María de la Cruz
Cuadro de la Beatificación del p. Juan María de la Cruz.

Hoy, el Padre Juan María de la Cruz vive la resurrección de Cristo y es referencia para los Dehonianos de todo el mundo. En la iglesia del Crucifijo, de Puente la Reina, se guardan los restos mortales del beato después de que fueran trasladados en 1940 para que formara parte de los seminaristas a los que tantos años se dedicó.

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