Aniversario de la muerte del P. Dehon

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Hoy, 12 de agosto, queremos tener un recuerdo especial al fundador de nuestra Congregación, Sacerdotes del Corazón de Jesús – Padres Reparadores, que fue llamado a la casa del Padre un día como hoy en 1925.

Después de una breve enfermedad falleció en Bruselas. Según su deseo fue enterrado en el cementerio de St. Quentin en Francia. Monseñor Philippe escribió hace unos años cómo se vivieron aquellos momentos, que ahora recordamos. El martes 4 de agosto de 1925 celebró su última Misa. Hablaba a menudo de la muerte y decía cuando escuchaba hablar de la agonía: “La cosa más bonita es la siguiente: enfermarse durante tres días; el primer día te ponen en orden las relaciones, no hay confesión, se renuevan los últimos sacramentos, la tercera parte hacia el buen Dios”. Se puede decir que esto es lo que casi le sucedió a él. El Ecónomo General fue informado, también el fiscal p. Ottavio Gasparri que llegó de Roma y llevaba una bendición especial del Santo Padre para el enfermo. Sobre las diez, fui al Fundador y le dije: “Permítale ir con el P. Falleur (ecónomo general) a la banca para regular diversos asuntos”. Teníamos que cambiar todo lo que había personalizado a nombre del P. Dehon. De vuelta a casa, nos dimos cuenta que el último momento había llegado. Nos reunimos para las oraciones de los moribundos mientras venían los familiares del P. Dehon. Recitamos juntos por él las oraciones de los moribundos. Luego podían seguir ellos y él estaba calmado, hasta que a las 12.10 dejó de respiras. Fue el final de una vida llena de trabajo y sacrificio”.

Nacido de La Capelle el 14 de marzo de 1843, cursó Derecho en la Universidad de La Sorbona de París. A pesar del interés de sus familiares en que ejerciera la abogacía, quiso seguir su vocación al sacerdocio. En 1868 fue ordenado sacerdote. Era una persona con muchas iniciativas y trabajaba con mucho entusiasmo, pensando siempre en que los trabajadores tuvieran las mejores condiciones económicas y sociales, además creó una escuela. Y en 1878, con el permiso de su obispo fundó la Congregación de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús el 28 de junio, y entre sus apostolados más queridos estaban la educación a los seminaristas, trabajar en misiones extranjeras, promover la devoción al Sagrado Corazón por medio del amor y la reparación, y ofrecer asistencia al clero local. Poco a poco, la Congregación creció por toda Europa, América y África.

A sus 82 años, el 12 de agosto de 1925 fue llamado a la casa del Padre y antes de morir, señalando con su dedo una estatua del Sagrado Corazón dijo: “Por Él viví y por Él muero”.

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