Apuntes del Capítulo Provincial (III)

El amor de Cristo nos mueve

Oh Dios, Padre nuestro,
que has donado al p. Dehon
la gracia de experimentar
el amor del Corazón de Jesús,
inflámanos con este mismo amor
hacia Ti y hacia la humanidad.
Envía tu Espíritu,
para que del amor a Cristo,
presente en medio de nosotros,
se reavive el don del vivir en comunidad,
testimoniando la fraternidad
en un mundo dividido e indiferente.
Apasionados por Cristo,
nos ofrecemos para anunciar
tu Reino de amor a todos
para que Dios sea conocido y amado
y así “nuestra alegría sea completa”.
Amén.

Nuestra vida comunitaria no es sólo un medio; aunque siempre perfectible, es la realización más densa de nuestra vida comunitaria. La comunidad, debería ser nuestra primera preocupación, nuestro primer apostolado, nuestro primer trabajo. Toda fecundidad de la vida religiosa depende de la vida en común.

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