Cuaresma dehoniana (XIII)

Mirarán al que traspasaron

LOS PADRES DE LA IGLESIA (IV)

Como el agua purificante llegará a cada uno de nosotros a través de la fuente bautismal, así la sangre nos será donada a través del cauce eucarístico. Como explica Santo Tomás (+ 1274): “Del costado de Cristo manó agua para purificar, y sangre para redimir… Por ello la sangre se refiere al sacramento de la Eucaristía y el agua sin embargo al Sacramento del Bautismo” . Estas brevísimas palabras compendian la plurisecular reflexión de los Santos Padres.

San Ambrosio (+ 397): “Abierto el costado con la lanza del soldado salió agua y sangre…; agua para el lavatorio, sangre para el precio. El agua nos purifica, la sangre nos redime” .

San Cirilo de Alejandría (+ 444): “El costado traspasado (muestra) la fuente de la vida, que vivifica el mundo con un doble curso, de los cuales uno nos renueva en la fuente bautismal y nos reviste con la estola inmortal, el otro nutre a los fieles generados en la mesa divina” .

San León Magno (+ 461): “Solo entonces estableció el poder de la regeneración, cuando de su costado fluyeron la sangre de la redención y el agua del bautismo” .

San Beda el Venerable (+ 735): “E inmediatamente salió sangre y agua. O sea el agua con la cual somos purificados en el bautismo y la sangre con la cual somos consagrados en el cauce santo” .

San Juan Damasceno (+ 749): “Con su pasión nos libró del a corrupción y de su santo e inmaculado costado hizo brotar para nosotros una fuente de redención: o sea el agua para que nos regenere, además de purificarnos del pecado y de la corrupción; y la sangre como bebida, a fin de que nos procurase la vida eterna” .

Continuará…
 

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