Domingo vigesimo octavo del tiempo ordinario

Os aseguro, que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones, y en la edad futura vida eterna” Marcos 10, 29-30

Por eso te queremos dar gracias, Señor, por estar en cada uno de nosotros. Gracias por ser el gran tesoro que hemos encontrado.
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *