Educación Dehoniana: ECCE VENIO

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El estilo pastoral del P. Dehon y su sistema educativo han dado una característica propia a las escuelas promovidas por nuestra Congregación. Como bien indica nuestro Proyecto Educativo Dehoniano, entre otros aspectos, nuestras escuelas son auténticos lugares de evangelización, desde el talante dehoniano, para ello promueven las actitudes que brotan de las expresiones: ECCE VENIO, SINT UNUM Y ADVENIAT REGNUM TUUM.

Vamos a profundizar en el primero de los tres pilares: ECCE VENIO

La expresión “ecce venio” significa para nosotros haber percibido la gratuidad del amor de Dios, que provoca unas actitudes de disponibilidad, generosidad, entrega, así como de apertura y atención a las necesidades de los otros, amor como respuesta al amor de Dios, en definitiva.

Por tanto, la Educación Dehoniana:

– Parte de la aceptación del propio cuerpo. En el proceso de su propia humanización cada persona puede crecer si afirma su corporalidad (cf. Dehon, L. Oeuvres Sociales IV, 277).

– Está dirigida al completo desarrollo del hombre, a sus capacidades corporales, espirituales y anímicas (cf. Dehon, L. Oeuvres Sociales IV, 277-78).

– Incluye la dimensión religiosa en la educación. Introduce en una vida de fe personal, en los sacramentos y en el conjunto de las celebraciones de la fe. Invita al seguimiento de Cristo. Mirando hacia las heridas de Cristo, a través de las que vino al mundo la salvación, la educación dehoniana reconoce en la fragilidad del hombre, en sus heridas y en sus fracasos, una realidad humana que puede llegar a un encuentro profundo entre Dios y el hombre, y por ello obra de forma salvadora (cf. Dehon, L. Oeuvres Sociales IV, 278).

– Pretende no sólo personas formadas sino auténticos cristianos comprometidos (cf. Dehon, L. Oeuvres Sociales IV, 278-79).

– Da valor a una formación de calidad. Ella forma los sentidos, agudiza la inteligencia, invita a la creatividad y forma el corazón. Los jóvenes serán estimulados para explotar sus mejores talentos, para crecer con ellos, en la conciencia de que esos talentos no les pertenecen, sino que los deben explotar para el bien de los otros (cf. Dehon, L. Oeuvres Sociales IV, 27778; 361).

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