El Dios de la zarza es el de la higuera

PRIMERA LECTURA: Éxodo 3, 1-8a. 13-15
Dios contempla la explotación de su pueblo en Egipto y no la tolera ya por más tiempo. Moisés es el hombre escogido por Dios para liberar a Israel de la esclavitud y lo atrae hacia sí por medio del signo de la zarza que arde sin consumirse. Dios le confía una misión: liberar a sus hermanos que sufren en Egipto. Dios se define no solo por palabras, sino también por las maravillas que realiza.

SALMO RESPONSORIAL: El Señor es compasivo y misericordioso

SEGUNDA LECTURA: Corintios 10, 1-6. 10-12
Pablo desea que los cristianos no ignoren algo importante que concierne a su vida: la amenaza de ser excluidos de la salvación final. Para ello utiliza como ejemplo a la generación del éxodo. Las falsas seguridades de entonces llevaron al pueblo a la idolatría. Hoy, las falsas teorías pueden ahogar y difuminar el camino de la salvación. La mejor actitud cuaresmal es la conversión. Convertirse es caminar con Cristo y participar de su salvación.

EVANGELIO: Lucas 13, 1-9
Dios Hechos de crónica dan pie a Jesús para ofrecer una reflexión sobre los que murieron aplastados por la torre y sobre la higuera sin frutos. Los signos son reveladores y exhortan a la conversión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *