El don de profecía, también se acabará. ¿Qué permanecerá?

El profeta es el hombre que experimenta a Dios, acepta su palabra, cumple la misión encomendada y no se descorazona ante las dificultades y persecuciones. Dios escoge a Jeremías para ser profeta de las naciones. Jesús se presenta en la sinagoga de Nazaret como el profeta que cumple la misión encomendada por Dios. Nosotros estamos llamados a ser “profetas” del amor que hemos experimentado en Cristo, porque el don de profecía se acabará, pero el amor permanecerá para siempre.

PRIMERA LECTURA: Jeremías 1, 4-5. 17-19 Te nombraré profeta de los gentiles
SALMO RESPONSORIAL: Mi boca contará tu salvación, Señor
SEGUNDA LECTURA: Corintios 12, 31-13, 13 Quedan la fe, la esperanza, el amor; la más grande es el amor.
EVANGELIO: Lucas 4, 21-30 Jesús, como Elías y Eliseo, no es enviado sólo a los judíos.
 

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