El triunfo de la Virgen María

María, primera discípula de Jesús, siguió sus huellas y no perdió nunca el camino. María, asunta al cielo, es modelo de hermosura y belleza, de inocencia y de vida, de fe y de fidelidad. Su gloria y su triunfo tienen como raíz su fe vivida y expresada en el gozo y en el dolor. Es la mujer creyente, agradecida y glorificada. Su respuesta al Señor fue libre y generosa en Nazaret y sacrificada en el Calvario. Ahora es proclamada bienaventurada por toda la Iglesia, mientras se van construyendo los cielos nuevos y la tierra nueva

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *