P. Aquilino Mielgo: «Hay gente que quiere ser generosa y no encuentra la fórmula, hoy se hace en Internet»

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El p. Aquilino Mielgo ha estado 12 años en Roma como Ecónomo General de la Congregación, unos meses después de su regreso es el Secretario General de ESIC Valencia. Charlamos con él sobre su experiencia en el corazón de la Iglesia y de uno de los últimos proyectos de la Provincia, como es la plataforma www.hazlatirelcorazondelmundo.com.

– Ha pasado 12 años en Roma, ¿con qué se queda de su experiencia allí viéndolo con perspectiva?

– Son muchos recuerdos, 12 años dan mucho de sí, a nivel de Congregación e Iglesia creo que es una experiencia muy rica, porque estás en el centro de la Iglesia, en el centro de la Congregación. Estar en Roma significa, en el caso de que tengas un trabajo concreto como era el mío de Ecónomo General, que tienes que viajar por todo el mundo, conocer todas las Provincias y estamos presentes en 41 países. Ves la evolución de la institución, dónde vamos aumentando y dónde vamos decreciendo, de una parte ves cómo en algunos lugares se va cediendo al peso de la historia, del envejecimiento, de la pérdida de actividades como pueden ser cierres de colegios porque somos menos y más ancianos, pero como contrapartida tienes la satisfacción de ver una Congregación que se va manteniendo en los números porque viene mucha gente joven desde abajo y desde el Sur básicamente. Allí hay una fuerza y una vitalidad tremenda, que se transmite en nuevas Obras, en Casas de Formación con mucha gente, y sobre todo mucha juventud.

Cuando ves a los jóvenes ves a gente que habla con ganas, con fuerza y mucha vitalidad, y habla de futuro. Y cuando tienes, aunque no siempre es así, mucha gente mayor hablamos siempre de pasado, y cuando hablas de pasado hablas de muerte. En zonas como Asia o África tener tanta vitalidad es una alegría, y eso lo ves en Roma porque lo constatas y lo visitas, y porque les ayudas al desarrollo, como Ecónomo en mi caso, al poder coordinar las ayudas para que ellos tengan vida y puedan crecer, pero no porque crezcamos como religiosos, sino porque siendo más podemos hacer más cosas para la gente. Lo importante aquí es que todo lo que haces va para la gente, y hablando de esos lugares, es gente muy pobre, y cuando ves la dedicación de tu gente, de tus hermanos y religiosos en las situaciones más pobres y difíciles, te dan una fuerza interior tremenda.

– Ha estado en el corazón de la Congregación y ahora está en ESIC, ¿cómo se transmite desde ESIC esa labor de evangelización?

– Lo fundamental de ESIC es transmitir una serie de valores que tienen mucho que ver con los valores del Evangelio y valores Dehonianos. ¿Qué se pretende? Formar buenos profesionales, pero formar buenas personas y con valores. Una economía sin valores es una jungla donde triunfa el más fuerte, el que tiene más y en la que se van pasando valores que no son buenos para la gente, de hecho, hay ricos muy ricos y pobres muy pobres. Cuando viajas por el mundo y conoces el mundo real, te das cuenta que o humanizamos la economía o seguiremos provocando crisis, que parece que nos afecten a nosotros, pero los que siempre la sufren son los pobres. Aquí en España hay más paro, no hay dinero… pero vivimos, pero cuando viajas por ahí, las consecuencias de la crisis donde afecta de forma dura y vital es en el Sur del mundo.

Después de vivir en el Vaticano ha visto cómo estamos en un momento de disrupción, la comunicación digital nos ha desbordado y con la figura del Papa Francisco ha habido un cambio, apostando por las nuevas tecnologías. ¿Considera que el ritmo de las Congregaciones es el adecuado o debe coger el ritmo que marca el corazón de la Iglesia?

– Lo digo y lo afirmo absolutamente. Uno de los problemas que tiene la Iglesia y sus instituciones es la comunicación. Y también digo que no habrá otra institución como la Iglesia que haga tanto bien en el mundo, pero no hay otra institución que cuente peor las cosas como nosotros. La Iglesia en España tiene muchas cosas buenas, pero… ¿cómo lo transmitimos mal para que la gente tenga una imagen negativa nuestra? Recuerdo un estudio de la universidad de Harvard donde abordaron el caso del Papa Francisco; estudiaron toda la información sobre la Iglesia en los principales periódicos y revistas del mundo para ver qué noticias se transmitían de la Iglesia y entorno al 80% eran noticias negativas, relacionadas con los casos de pederastia, por ejemplo. No quito la culpabilidad de quien lo sea. Desde la llegada del Papa Francisco, ocho meses después se había dado la vuelta a la tortilla. Con la imagen que tiene, con su sencillez, con su capacidad de comunicación transmitiendo con palabras que todo el mundo entiende. Recuerdo el primer día que comenzó diciendo “Buenos días” y acabó diciendo “Que aproveche”. Esto que parece tan normal no lo era. Su lenguaje la gente lo entiende. ¿Qué ha cambiado? Hay un hombre que viene de la periferia del mundo, que ha centrado el mensaje en el Evangelio que entiende todo el mundo. Un hombre sencillo y con ejemplos de pobreza y sencillez hablando a gente sencilla con un lenguaje que entiende todo el mundo, no solamente los teólogos, y consigue darle la vuelta a esto.

Nosotros tenemos que tener claro que la comunicación es fundamental, lo es para ESIC como institución y para la Iglesia, no hay empresa sin comunicación, no hay empresas sin portavocía… Un día me decía un chico que “iba a casarse y no había encontrado nada”, una Iglesia sin informatizar, si buscas pastelerías en Internet encuentras muchas a tu disposición, buscas Iglesias y a lo mejor no las encuentras. Hemos dado pasos pero todavía no son suficientes.

– Fruto de esta reflexión surge la plataforma www.hazlatirelcorazondelmundo.com en la que se pone en valor todo lo que realiza la Provincia y que quizá no se había transmitido.

– Hay que visibilizar lo que se hace en tantos sitios, además hay que decir lo que hacemos con la boca grande. Vivir de espaldas a esto hoy no es posible, es una postura de avestruz, es esconderse y no querer ver. Es como aquel que ve un periódico, solo uno, porque le dicen lo que quiere leer y escuchar, no porque desconozcas lo que diga otro periódico que dice cosas distintas a lo que piensas tú te estás ayudando, no, todo lo contrario. Como Iglesia tenemos que estar donde el mundo está hoy en día, y esto se lleva a los sistemas educativos… estamos en el mundo de la digitalización.

– Desde nuestra perspectiva como evangelizadores, es una oportunidad magnífica porque mantienes un pulso directo con la sociedad, y los Dehonianos podemos sacar partido de nuestras Obras para realizar nuestra labor de evangelización. ¿Qué piensa?

– No se pueden hacer catequesis en los centros, pero es un medio para evangelizar, hasta en la forma de dar matemáticas puedes transmitir valores, hasta en la forma de estar en un patio de recreo puedes transmitir valores humano-cristianos o lo contrario, y eso está en nuestras manos. Se transmite mucho por cómo eres, por cómo te mueves, por cómo actúas, quizá a veces no tanto por cuanto dices, sino por dónde estás y por lo que haces. A mi modo de ver, tenemos una gran oportunidad de seguir transmitiendo valores que merecen la pena en una sociedad que comienza a carecer de ellos, o que ha ideado unos valores quizá por contraponer los que había antes, pero que personalmente pienso que no ayudan al hombre. Vemos muchas cosas producto de que la gente vive sin valores profundos.

– ¿Qué papel tiene la educación en la ayuda a las personas más necesitadas, no solo realizando aportaciones económicas?

– Cuando crees que estás ayudando porque le estás dando algo a una persona, te estás ayudando a ti mismo porque eres una persona con valores y solidaria. Quien primero se ayuda cuando da una ayuda a otro es uno mismo, de esto estoy muy convencido. En la Navidad del año pasado se dieron unos regalos a unos niños de mujeres muy marginadas y me decía una chica que le tocó dar un regalo a un niño que vivía recibiendo palos físicos, morales, por lo que veía… que cuando se lo entregó, la expresión y los ojos de agradecimiento de ese niño no los olvidará nunca. Eso para ella fue un subidón y solo era un juguete, pero lo que ese niño le dio a ella no lo olvidará nunca, me decía, y ese es el valor de la solidaridad, porque además esa chica era hija única y lo tiene todo para ella, cuando el niño no tenía nada. Y descubrió el valor de la solidaridad.

Hay mucha gente en este mundo que a veces dice, es que los jóvenes…, ahora mismo, la gente sigue siendo tan generosa y solidaria como siempre, y no hay más que ver la cantidad de ONG’s y entidades que recogen ayuda. Este medio de publicitar y digitalizar, como hablábamos antes, puede favorecer que mucha gente sea solidaria. Hay gente que quiere ser generosa y no encuentra la forma de hacerlo. A mucha gente le gustaría apadrinar, o ayudar, y hoy esto se hace con una tarjeta a través de Internet. Tengo este proyecto y le voy a dar tanto, es facilitar la generosidad de la gente. No es que vayas a buscar dinero, ¿cuánta gente me ha dicho que nos gustaría echarnos una mano y ayudar? Igual una persona no puede dejar su familia para irse a las misiones pero sí puede ayudar, o si estoy haciendo casas para pobres que han sufrido un terremoto, sí puede apoyar. Y lo que él no puede hacer presencialmente lo encauzo por este medio y lo llevo a efecto. Así estoy favoreciendo una línea de ayuda y comunicación que hoy en día es muy frecuente. ¿Por dónde compra la gente los viajes? En Internet.

– Hay una tendencia de realizar las donaciones a través del mundo digital, en 2020 la previsión es que 1 de cada 5 donaciones sea en el ámbito digital.

– Por eso hay que favorecerlo. El objetivo mío no es que me dé dinero, es poner en valor lo que hago con su dinero y no le vendo ninguna moto, lo estoy haciendo. En Roma, cuando a la Provincia le envías dinero, siempre les pedía información y fotos de la evolución de la construcción del centro de acogida de niños que dejan por la calle, por ejemplo, o del Seminario que se está construyendo… Cuando tú me des dinero no es para mí, lo llevo para la gente que lo necesita. O cuando ves la pobreza absoluta, quien te ayuda está dando para esto. Cuando van voluntarios a las misiones regresan y nos dicen que les ha cambiado la vida con lo que han visto, porque cuando vas a un hospital en Mozambique es una cuadra vieja con una camilla y nada más… allí hay veces que no hay un sitio ni para tomarse un vaso de agua. Hay que visibilizar todo esto. Cuando conoces el mundo o se vive desde dentro o la vida es una farsa. Parece que los valores son pasados, pero son muy importantes.

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