Manuel Borrego: “La escuela Dehoniana debe impactar en la sociedad como realidad educativa y cristiana”

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Manuel Borrego Rivas, Coordinador del Proceso de Formación de los educadores de los colegios de nuestra Congregación, nos realiza un análisis de la situación actual de la Educación Dehoniana.

– ¿Qué potencialidades e ilusión percibe en los responsables de la educación de los Dehonianos?

– Ellos están ilusionados, no solo con que cada colegio sea una realidad Educativa buena y cercana a las familias y a la sociedad, sino en unificar estos potenciales para que sea la propia escuela Dehoniana la que sea impactante en la sociedad como realidad educativa y cristiana.

– Usted ya les conoce desde hace años, ¿cómo ha visto su evolución?

– Han evolucionado fundamentalmente en estructura, y a partir de ahí, algunas personas en condición. En estructura han avanzado en lo documental, desarrollando un Proyecto Educativo Institucional que está ayudando a desarrollar los proyectos educativos de los centros, y a nivel estructural, en las personas, generando modelos estructurales que permiten que los responsables de la Congregación lleguen a cada una de las realidades educativas y creen coherencia y unicidad en ellas.

– ¿Qué es lo más importante a la hora de desarrollar el PEI? Hace unos años parecía que cada centro educativo era como una isla.

– Pero esta no era una realidad única de esta institución. Por los modelos especialmente de iniciativa católica, se han hecho pequeños reinos de taifas donde los directores tenían mucho mando y eran dueños y señores de la realidad educativa de cada lugar. Hace años que se vio desde Escuelas Católicas la necesidad de colaborar con las instituciones en la elaboración del Proyecto Educativo Institucional (PEI). Y los Dehonianos lo entendieron enseguida comenzando a trabajar en ello, y efectivamente, está sirviendo para unificar criterios. No obstante, se encuentran todavía en el camino del proceso de que ese PEI se haga realidad en cada uno de los centros contemplando las particularidades que cada uno de los centros tiene, pero a su vez, unificando con el resto de centros de la institución.

– En el tema formativo, ¿en qué consiste el trabajo que está desarrollando con ellos?

– El desarrollado hasta ahora es un trabajo con el equipo PEI (Equipo para la Elaboración y el Impulso del Proyecto Educativo Institucional), y posteriormente los centros trabajan con los miembros del equipo PEI de cada centro, un equipo selecto de personas muy cualificadas e ilusionadas. Ello es muy positivo, así como el fruto conseguido. Ese equipo aún permanece, y tiene su función de coordinación Educativo-Pastoral en los centros.

Por otra parte, se ha iniciado el trabajo con Coordinadores de Pastoral y Coordinadores de los Departamentos de Orientación, de forma conjunta, porque tienen fines similares en los centros educativos. Y llevamos algo más de dos años. El trabajo ha sido muy positivo, se ha creado equipo, hay sentido de unicidad, sentido de escuela Dehoniana, y solo buenas palabras para la coordinación y el trabajo de estos centros. Aparte de eso se han hecho tareas formativos en los centros a partir de la línea Estratégica Institucional que estaba en el marco de la innovación metodológica y educativa, coordinada por el equipo PEI.

Aparte de eso, hemos realizado acciones puntuales con formación de directivos donde se percibía que esa desconexión se iba puliendo a base del trabajo del equipo PEI, y tengo la esperanza de que se retome, que los equipos directivos tengan su propio marco formativo.

Y aparte, está la formación con profesores de reciente incorporación a los centros. Una jornada de buen aprovechamiento, de crear cohesión y sentido institucional porque se juntaron en el año 2015 entorno a 80 profesores de menos de 5 años de antigüedad docente de todos los colegios; y este septiembre se hizo con docentes de entre 5 y 15 años de antigüedad docente, el mismo tipo de reunión. Ello también ha ayudado a crear sentido compartido de misión Dehoniana.

Manuel Borrego, junto a los directivos de los centros educativos en 2011, cuando se elaboró el Proyecto Educativo Institucional.
Manuel Borrego, junto a los directivos de los centros educativos en 2011, cuando se elaboró el Proyecto Educativo Institucional.

– En el PEI es importante la Misión Compartida.

– Sí, en Misión Compartida la institución tuvo una reflexión específica el pasado mes de julio, en la que participé junto algunos hermanos de Portugal y laicos, y sí que hay conclusiones que llevan a proponer un Plan formativo y organizativo más amplio. Desde el Gobierno Provincial hay una apuesta fuerte por potenciar el sentido de pertenencia de los laicos y compartir la misión y el carisma.

– En las Jornadas que citaba de Salamanca se insistió en aprovechar la riqueza de los religiosos y también la de los laicos, que deben ir de la mano.

– Tienen que sentir que la Misión Evangélica no es potestad de los unos o de los otros, Iglesia somos todos y ahí el sentido de Misión tiene que ser que cada cual, según su vocación, el laico desde la suya y el religioso desde la suya, tienen que hacer un esfuerzo para que se haga realidad la pastoral de cada una de las obras de los Dehonianos. En el caso de los colegios, cada uno de ellos, y ahí el sentido de Misión, tiene que ser compartido entre los religiosos y los laicos. Ese proyecto es complejo, primero porque venimos acostumbrados a que sean los religiosos los que tienen la potestad y también el mando y la capacidad de decisión, y los Laicos tenemos una obra digamos, una función más laboral, pero la institución cree y va a apostar por compartir el modelo de Misión en las obras Dehonianas.

– Para usted, ¿qué es lo más apasionante de trabajar junto a los Dehonianos?

– Trabajo con muchas instituciones pero de ellos en particular me apasiona la ilusión y la formación que tienen, son religiosos formados. Y luego, los laicos con los que trabajo son personas comprometidas, entonces, se da por hecho que los religiosos también son comprometidos. Pero sobre todo son formados. Hay instituciones donde la edad y la formación de los religiosos impide un compromiso lúcido, y en ellos yo percibo ese compromiso lúcido, personas que teniendo la capacidad no solo de compartir, sino de desarrollar el trabajo por sí mismos, están dispuestos ahora a compartir las misiones educativas y también a ceder espacios de poder y de responsabilidad con los laicos. Eso dice mucho de su formación y de su lucidez en el momento actual. Cuando uno es capaz de hacerlo por sí mismo, pero sin embargo opta por contar con los demás, tiene un plus de liderazgo respecto a los proyectos, y esto lo percibo y lo destaco especialmente de los religiosos Dehonianos.

– ¿En qué punto está actualmente la educación en los centros religiosos, ya que el tema político es cada vez más complicado? (aunque los Dehonianos siguen manteniendo los niveles de calidad).

– Ciertamente hay y ha habido en los últimos años muchas zancadillas institucionales (me refiero de las administraciones educativas) a los centros religiosos, pero se ha logrado encontrar la fórmula de salir adelante. Y ellos en particular, creo que tienen ilusión y obras suficientemente forjadas como para que los problemas sociales o de financiación, o de las administraciones educativas en general, no les afecten especialmente, y creo que es por eso, que la mayor parte de sus obras siguen siendo centros que mantienen su identidad Dehoniana y eclesial, dando así respuesta a la demanda de las familias que depositan sus confianza en el tipo de educación de los Dehonianos.

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