Espaciodespacio

Febrero amenaza con ser despiadado, al menos para los que sois/son estudiantes y estáis/están de exámenes. Pasamos largas horas frente a los libros y dejamos de lado nuestras vidas por unos días con el objetivo de concentrarnos en nuestra máxima preocupación: aprobar. Superar un examen universitario no presenta mayor complicación que memorizar los conocimientos de otros y liberarlos en un papel. Sin embargo, hay exámenes en la vida que no pueden superarse tan fácilmente y hay respuestas que no se encuentran en los libros, sino en nosotros mismos y en nuestro modo de encontrarnos con Dios. Él nos invita, un febrero más, a aprobar nuestra vida y a (a)probar nuestra vida, a saborearla en su plenitud, al 100%

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