Estás aquí para ser feliz

Una vez más Coca-Cola nos sorprende con sus mensajes publicitarios. Quizá sea deformación profesional pero, si hacemos un repaso a todas las campañas publicitarias que ha lanzado esta compañía estos últimos años, perfectamente podemos descubrir en ellos valores evangélicos.

En un estudio realizado en España por la Fundación Coca-Cola se concluía que las personas creyentes se consideran más felices que las no creyentes. El estudio, a partir de 3.000 entrevistas, confirmaba los datos de una investigación a escala europea presentada en la Royal Economic Society británica: católicos y protestantes muestran, por ejemplo, mayor capacidad de resistencia a las dificultades de la vida, por ejemplo el desempleo; son emocionalmente más estables y tienen niveles de satisfacción familiar mayores.

Los lemas empleados van siempre a la raíz, a los fundamentos, a la esencia de las personas: "La chispa de la vida", "Del lado bueno de la vida", "Siempre Coca Cola"…
Si tenéis tiempo y ganas, os proponemos un juego –por supuesto que la vida no es un juego- de palabras: no tienes mas que sustituir el nombre del refresco por Jesús de Nazaret y …¡sorpresa! ese mensaje ya está dicho y encarnado desde hace más de dos mil años.
Recordando a León Dehon, nuestro Fundador, Sed profetas del amor y servidores de la reconciliación: una tensión familiar, un poquito de silencio, quitamos la Coca-Cola, nos acercamos a Jesús, oramos y …¡a trabajar por la reconciliación!
 

El siguiente ejemplo lo llamaríamos "la Eucaristía misterio de amor" (León Dehon). La mesa compartida, el lugar donde Jesús nos une en su presencia, su memorial nos reconforta y brotan de nosotros todos los mejores deseos: darnos los unos a los otros para construir un mundo mejor; la unión de todas las culturas, deseos e inquietudes… Nos recuerda a tantos encuentros de Jesús en torno a una mesa compartida.

El último anuncio que se puede ver en TV termina así: "No te entretengas en tonterías -que las hay- y vete a buscar lo que te haga feliz, que el tiempo corre muy deprisa. He vivido 102 años y te aseguro que lo único que no te va a gustar de la vida es que te va a parecer demasiado corta. Estás aquí para ser feliz"
Después del estudio de la fundación Coca-Cola -aunque no lo necesitamos para nada- para responder a la pregunta sobre cómo ser feliz, los cristianos vamos a la raíz, a lo que nos hace más felices: el amor. Sin dudas y sin complejos cambiamos el final del anuncio: estás aquí para amar, has sido creado para amar y, como buscamos la felicidad a toda costa, no podemos confundirnos: la vida es amar al precio que sea y esto produce la mayor de las felicidades.
 

Y tenemos una gran noticia, esto no es para unos pocos, es para todos y con esfuerzo lo vamos a conseguir

Y miren lo que produce el amor…¿Nos animamos? Seremos capaces de ver una vida nueva, acostúmbrate a elegir

Y, para terminar, que Dios os bendiga…

 

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