Familia Dehoniana, Febrero-Marzo 2010

Queridos amigos y amigas de Familia Dehoniana:
Nuestro vivir se asemeja a la experiencia de los Magos en camino al encuentro del Salvador. Una estrella era su guía, una luz que iluminaba su camino y los conducía hasta Él. Necesitamos una estrella que oriente nuestra búsqueda y nuestro caminar. Y esta no es otra que Dios. “La Palabra
es lámpara para mis pasos”, nos dice el salmista (Sal 118). El mismo Dios, Jesucristo, es nuestro guía. El Evangelio nos abre los ojos para saber reconocer la presencia del Amor del Padre en lo cotidiano y nos fortalece para acoger con fe su santa voluntad.
Este primer número del año quiere aportar su granito de arena para acompañar nuestro caminar hacia el encuentro con el Señor. Inauguramos una nueva sección dedicada a la Palabra de Dios y dirigida por el joven religioso dehoniano Pedro Iglesias Curto que acaba de terminar su licenciatura en Sagrada Escritura. En cada número nos conducirá para que conozcamos y gustemos cada día más y mejor el tesoro de la Palabra.
Un tesoro que el Santo Cura de Ars descubrió y ya nunca abandonó; lo dejó todo y se puso en manos de Dios y de su voluntad, mostrándonos la sabiduría de esta decisión. El premio fue su vida sacerdotal, modelo de la cura de almas, perfume oloroso para los cristianos, sacerdotes, profetas y reyes. Podemos gustar de ello en unas frases escogidas que, de paso, nos ambientarán para la celebración de la fiesta de San José, patrono del Seminario.
Rogad al dueño de la mies que envíe obreros a su mies, nos dice el Señor. Oramos por los sacerdotes, oramos por los seminaristas, oramos por las vocaciones religiosas y misioneras. Nuestra misión de Ecuador sigue adelante con paso firme y alegre. En septiembre de 2009 hizo la profesión religiosa Francisco Javier Cela, primer religioso ecuatoriano; además, varios jóvenes han ingresado en el postulantado. Son los primeros frutos vocacionales del trabajo generoso y ferviente de esta joven misión. En este número os ofrecemos el testimonio de la gran labor que se realiza allí dentro de la pastoral sanitaria, para la promoción de los más débiles y necesitados.
Damos gracias a Dios por todo ello y porque su presencia nunca nos abandona y siempre nos sostiene. Seguir leyendo Familia Dehoniana
 

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