I. UN FIN, UNA MISIÓN INSCRITOS EN UNA VIDA (4)

Él quisiera en consecuencia que las almas de buena voluntad (sacerdotes y hermanos) (“Esos tienen buena razón de estar en nuestra Orden” [a los novicios, 21 de abril de 1881]), se reúnan en nombre de Jesús para proporcionarle la alegría de encontrar un nuevo Nazaret, una nueva Betania a través de una vida muy pura, muy interesada en evitar el pecado. “Jesús quiere encontrar aquí Nazaret y Betania” dirá a los novicios el 27 de febrero de 1880(El novicio que ha tomado las notas del P. Dehon, o sea, del P. Juan, como se decía entonces, escribe relatando una instrucción sobre la llamada del Señor a Santa Margarita María: “Estas palabras nos las repite aun hoy día. Porque él está ahí, es cierto. Estas palabras fueron dichas con un acento de convicción extraordinaria: él habría visto realmente con los ojos del cuerpo a Nuestro Señor porque…” [fin de la frase] [A los novicios, Fiesta del Sagrado Corazón, 4 de junio de 1880]). “En la vida contemplativa formamos una Congregación adoradora, nosotros aspiramos a una familiaridad de Jesús que debe encontrar en nosotros Nazaret, Betania, San Juan, San José, Lázaro. Estar asiduamente cerca de Jesús: verle en medio de nosotros” (viernes, 12 de marzo de 1880). El P. Fundador ponía un acento convincente en esta llamada a la intimidad con Jesús.
 

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