La formación inicial en Ecuador

ecuador

Para este curso de 2015-2016, tenemos en nuestra casa de formación, en Ecuador, un escolástico, 3 postulantes y 1 aspirante, además de un grupo considerable de jóvenes que están siendo acompañados en la pastoral vocacional de nuestras parroquias y que nos garantizan un aumento paulatino de miembros en nuestra casa de formación.

Por esto, en el Distrito Ecuador, en sintonía con la Provincia Española y con toda la Congregación, sabemos que la formación inicial es una tarea que no se puede relegar ni descuidar, sino que, al contrario, se deben invertir los mejores esfuerzos, porque de ello dependerá el futuro de nuestra congregación.

Nos dice la “Ratio Formationis Generalis”, documento de la Congregación SCJ que traza las orientaciones y principios generales para la formación dehoniana en toda la congregación: “La vitalidad de la familia dehoniana, su fidelidad a la misión que le es confiada en al Iglesia y en el mundo, la calidad y la capacidad creativa de nuestro servicio apostólico, la misma verdad y la eficacia apostólica de nuestra consagración dependen, en gran medida, de la formación inicial y de la formación permanente de todos los miembros.” (RFG 1)

También en el Directorio General se lee: “Se prestará especial atención a los aspectos humano, espiritual, pastoral y dehoniano de la formación.” (DG 91)

Nuestras constituciones nos recuerdan aún que, durante el tiempo del Aspirantado y Postulantado, “el candidato iluminará su fe por una catequesis más profunda. Se adaptará espiritual y psicológicamente al nuevo estilo de vida que implica la vida religiosa. Se le ayudará a liberarse de los condicionamientos humanos y psicológicos que le impedirían hacer una elección libre y responsable de su vocación.” (Cst. 97)

Con la finalidad de atender a todo lo que nos piden estos documentos y de adaptarlo a la realidad concreta de Ecuador, el Distrito va estructurando la formación del Aspirantado y Postulantado alrededor de 6 dimensiones:

  1. Dimensión humana y afectiva, que tiene como objetivo ayudar a que el candidato conozca los condicionamientos conscientes e inconscientes que bloquean su vida y, así, pueda hacer una elección vocacional en libertad y responsabilidad. Para esto se busca desarrollar contenidos y dinámicas que favorezcan el autoconocimiento y el auto aceptación, que les ayude a integrar su afectividad y sexualidad y a tener mejores criterios para un mejor discernimiento vocacional.
  2. Dimensión espiritual, que busca ayudar al candidato a desarrollar en sí la vida de amor y de unión a Cristo, mediante la cual responde a la llamada de Dios, y a aprender a hacer una lectura de su vida y de los hechos sociales en clave de Evangelio y del carisma. Para esto se busca favorecer momentos y contenidos la vida de oración, la liturgia, la Palabra de Dios y la catequesis.
  3. Dimensión comunitaria, que objetiva ayudar al candidato a asumir los valores del “sint unum” y a gustar la vida en común, profundizando la experiencia de vivir juntos y buscando desarrollar una relación comunitaria a través de una vivencia responsable.
  4. Dimensión intelectual. Esta tiene como meta dotar el candidato de una cultura general que le permita desarrollar el sentido crítico y de una sólida preparación que le permita responder a los desafíos actuales de la Iglesia.
  5. La dimensión apostólica, que se propone ayudar al candidato a desarrollar una sensibilidad con respeto a la vida de la Iglesia y a las realidades sociales más significativas, de modo que al estudio se una la experiencia y que ésta sea el fundamento y el impulso del mismo estudio. Para esto se proporcionan actividades pastorales y experiencias que les ayuden a aumentar su conocimiento pastoral.
  6. Dimensión dehoniana. Esta es una dimensión transversal que atraviesa todas las otras y visa iniciar el candidato en la vivencia y asimilación del carisma y de los valores dehonianos.

 

Además de estructurar la formación alrededor de estas 6 dimensiones, para favorecer una formación de calidad, el Distrito de Ecuador está invirtiendo en la formación permanente de los formadores y de los agentes de Pastoral Vocacional, y está contando con el apoyo de profesionales laicos capacitados y religiosos de otras congregaciones que aportan con acompañamiento psicológico y espiritual de los formandos.

Asimismo, desde la CER (Conferencia Ecuatoriana de Religiosos), también contamos con la ayuda de religiosos que dan clases a los aspirantes de: relaciones humanas, autoconocimiento, autoestima, introducción a la educación en la fe, biblia, psicología de la vida comunitaria, discernimiento, cristología, catequesis, liturgia, ética y valores, realidad eclesial, además de seminarios sobre proyecto personal de vida, afectividad y sexualidad, bioética, taller de oración.

Que María Santísima, madre y maestra, nos auxilie en esta tan importante tarea, que es la de formar a las futuras generaciones de la Congregación.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *