La Gracia de cada apostolado: Don de Dios

Alí y César junto al grupo que acompañan en una de las parroquias.
Alí y César junto al grupo que acompañan en una de las parroquias.

Una de las experiencias enriquecedora que nos permite sentirnos llenos de Dios y sentir su presencia es por medio de los Apostolados. Gracias a Dios en el Noviciado tenemos tres apostolados en los que en cada uno tiene su encuentro, su crecimiento y su motivo para seguir caminando con cada persona que nos encontramos.

Nuestro servicio de pastoral lo iniciamos los lunes con un grupo de oración en la parroquia “Ntra. Sra. de los Dolores”. Es un grupo de una fe increíble, que nos permite alimentarnos de la Palabra de Dios y de la experiencia de vida de otras personas. Estas personas poseen un carisma, una alegría que nos ayuda abrir el corazón y a ponernos en disposición del encuentro con el amado.

Los sábados asistimos a un grupo llamado “Aviva”. Es una asociación que trabaja con personas que poseen alguna discapacidad. Tanto para Alí como para mí es un apostolado nuevo y distinto al que realizamos en nuestro país. El poder compartir con estos jóvenes y colaboradores nos enriquecen y nos ha permitido cambiar nuestra manera de pensar y ver las cosas. Son personas que viven y disfrutan su vida, de su historia y de su día a día. Estamos descubriendo la belleza de la vida y la presencia de nuestro Dios.

De esta misma manera todos los domingos acompañamos al P. Isidro Núñez y al P. Emilio Hernández a las parroquias de Francos, Villagonzalo y Carpio. Es una experiencia especial, bonita y enriquecedora al poder compartir con cada persona. Nos reunimos como Iglesia y como familia a compartir fiesta y el regalo de la Eucaristía. Esto es algo que para mí ha sido muy positivo porque como dice el papa Francisco: tenemos que ir al encuentro con las personas y estar en medio de ellos. También lo dice nuestro fundador León Dehon: que no debemos estar sordos a las necesidades que nuestra sociedad y pueblo vive y siente y compartiendo estamos llevando la Palabra de Dios y estamos siendo mensajeros del Reino de Dios.

 

Quiero resaltar que cada uno de estos diversos apostolados tiene sus grandezas y cada uno de ellos tiene algo especial. Lo que lo hace especial y lleno de cosas grandes es que en ellos está la presencia de Dios. También siento que estos apostolados nos están ayudando a preparar nuestro camino a la vida religiosa; ya que nos han hecho salir de nuestro propias ambientes y nos han ido iluminado para descubrir que en nuestra vida y en cada apostolado debemos tener a Cristo como centro.

Quiero pediros con cariño y aprecio que sigan orando por la Iglesia, la congregación y por cada formado que se prepara para la vida religiosa. Que el Señor nos haga fieles a esta llamada. Para que sigamos animados a salir y llevemos con alegría la Palabra de Dios y demos testimonio que Dios está vivo y en esta en medio de nosotros .

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