Lecturas de la Misa del Beato Juan María de la Cruz

placa beato Juan María de la Cruz
Placa ubicada en Puente la Reina en recuerdo del Beato

PRIMERA LECTURA

El juicio de Dios

Lectura del libro del Apocalipsis,      12, 10b-12a

 

Yo, Juan, oí una gran voz en el cielo:

“Ahora se estableció la salud y el poderío,

y el reinado de nuestro Dios,

y la potestad de su Cristo;

porque fue precipitado

el acusador de nuestros hermanos,

el que los acusaba ante nuestro Dios día y noche.

Ellos le vencieron en virtud de la sangre del Cordero

y por la palabra del testimonio que dieron,

y no amaron tanto su vida que temieran la muerte.

Por  esto, estad alegres, cielos,

y los que moráis en sus tiendas.”

 

Palabra de Dios.

 

Salmo responsorial        

Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9 (R.: 5b)

 

  1. El Señor me libró de todas mis ansias

 

Bendigo al Señor en todo momento,

su alabanza está siempre en mi boca;

mi alma se gloría en el Señor:

que los humildes lo escuchen y se alegren.  R.

 

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,

ensalcemos juntos su nombre.

Yo consulté al Señor, y me respondió,

me liberó de todas mis ansias.  R.

 

Contempladlo, y quedaréis radiantes,

vuestro rostro no se avergonzará.

Si el afligido invoca al Señor, él lo escucha

y lo salva de sus angustias.      R.

 

El ángel del Señor acampa

en torno a sus fieles y los protege.

Gustad y ved qué bueno es el Señor,

dichoso el que se acoge a él.     R.

  

SEGUNDA LECTURA

Nos gloriamos en las tribulaciones

 Lectura de la carta de San Pablo a los Romanos,   5, 1-5.

Hermanos:

Ya que hemos recibido la justificación por la fe, estamos en paz con Dios, por medio de nuestro Señor Jesucristo.

Por él hemos obtenido con la fe el acceso a esta gracia en que estamos, y nos gloriamos apoyados en la esperanza de la gloria de los hijos de Dios.

Más aún, hasta nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce constancia, la constancia virtud probada, la virtud esperanza, y la esperanza no defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones con el Espíritu santo que se nos ha dado.

 

Palabra de Dios.

 

Aleluya y versículo antes del evangelio      

Jn 17, 19

 

Por ellos me consagro yo

–dice el Señor.

Para que también se consagren ellos en la verdad.

 

EVANGELIO

No seréis vosotros los que habléis,

sino el Espíritu de vuestro Padre

+  Lectura del santo Evangelio según san Mateo   10, 17-22

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:

– “No os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante  gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles.

Cuando os arresten no os preocupéis de lo que vais a decir,  o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir. No seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.

Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a sus hijos; se rebelarán los hijos contra los padres, y los matarán. Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará.

 

Palabra del Señor.

 

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