MÁRTIRES DEHONIANOS: Once Dehonianos holandeses, 1944 y 1945, Indonesia

Once dehonianos holandeses

El próximo 26 de noviembre, celebramos la Jornada de la Memoria Dehoniana, un día en el que recordamos y rezamos por todos los dehonianos fallecidos, especialmente a aquellos que dieron su vida como mártires.

Once dehonianos holandeses, 1944 y 1945, Indonesia

El 15 de febrero de 1942, las tropas japonesas conquistan y ocupan Sumatra, isla del entonces imperio colonial holandés. Tras la invasión japonesa, en un primer momento la obra misionera no es impedida. Esta situación cambia radicalmente a partir del 1 de abril de 1942, día en el que todos los europeos son internados, los hombres en la prisión de Palembang, las mujeres y los niños en algunas residencias europeas. Más tarde los internos deberán construir con sus propias manos dos campos de concentración, uno para las mujeres y otro para los hombres respectivamente.

En julio y agosto de 1943 los japoneses llevan a cabo violentos rastreos en busca de presuntos colaboradores de los aliados. Seguidamente, los europeos de los campos de concentración de Palembang, y entre estos numerosos religiosos, son deportados al campo de Muntok en la isla de Bangka: una zona árida con un clima difícil. Las porciones de alimento cotidiano van de 100 a un máximo de 300 gramos de arroz. Este trato era habitual en los campos de concentración japoneses para debilitar y exterminar poco a poco a los prisioneros. La desnutrición hace que cesen las actividades en las escuelas, asilos, etc. A menudo, los internos están demasiado débiles como para asistir a los funerales de alguno de sus difuntos. Solo en el campo de Muntok por desnutrición mueren cerca de 250 hombres de 942; la cuota de mujeres es similar; la de niños probablemente superior. Los once dehonianos holandeses recluidos allí no sobreviven en este lugar de terror.

Oración:

Dios Padre, por los que sufren injustamente vejaciones, injurias, humillaciones, torturas; para que acepten su dolor con fortaleza de ánimo y sepan perdonar. Hoy más que nunca, queremos atrevernos a decirte Sí con nuestra propia vida. Ayúdanos.

 

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