MÁRTIRES DEHONIANOS: P. Musslin, P. Héberlé y Fr. Valentín Sarron, 1959, Camerún

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El próximo 26 de noviembre, celebramos la Jornada de la Memoria Dehoniana, un día en el que recordamos y rezamos por todos los dehonianos fallecidos, especialmente a aquellos que dieron su vida como mártires.

P. MUSSLIN, P. HÉBERLÉ Y FR. VALENTÍN SARRON, 1959, Camerún

En muchas partes de África, los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial están marcados por diferentes trayectorias hacia la independencia. En aquellos años Camerún estaba dividido en dos territorios dependientes de las Naciones Unidas. El movimiento de independencia toma cada vez más fuerza en los años 50, a veces acompañado de brotes de violencia.

Cuando en 1959, el P. Héberlé se encuentra en Francia, muchos insisten en que no vuelva a Camerún. En una carta de septiembre de 1959 explica la razón de su vuelta a Camerún:

“Si he vuelto a mi Misión, lo he hecho solo para cumplir la voluntad de Jesucristo, para estar junto a las almas que Dios me he confiado y de las cuales soy responsable ante Él. Por esto, en la situación que estamos viviendo, es necesario tener una fe inquebrantable, una confianza absoluta, una caridad sin tacha… Es el momento de la prueba para nosotros sacerdotes y para nosotros cristianos. Dios nos pone a prueba con el fuego y con la sangre. Se cumpla su voluntad: esto nos compromete a consagrarnos totalmente a su servicio y a alcanzar con nuestros sacrificios el suyo, es decir, la cruz”. (9 septiembre 1959).

Unos días antes de escribir esta carta, el 30 de Agosto de 1959, el P. Musslin había sido asesinado. El 29 de noviembre de 1959 es asaltada la misión de Banka-Banfang. En un primer momento, el P. Héberlé es herido por una bala, pero después muere decapitado. El Hno. Sarron logra escapar, pero tras poco tiempo es descubierto y también él es decapitado. Junto a ellos murieron en este ataque un sacerdote y un catequista cameruneses.

 

Oración:

Dios Padre, pedimos hoy por los que mueren víctimas de las guerras, del terrorismo; para que su sangre derramada no sea inútil. Hoy más que nunca, queremos atrevernos a decirte Sí con nuestra propia vida. Ayúdanos.

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