Memoria dehoniana (IV)

P. Kristiaan Hubertus Muermans scj (1909-1945)
Una resistencia casi desconocida

"Se dedicó a la prensa clandestina y ayudó a muchos jóvenes a esconderse, impidiendo a la Gestapo arrestarlos y transportarlos a los campos de trabajo. Cuando la Gestapo descubrió su actividad, Muermans fue arrestado delante de sus alumnos. Tras algunos días en la cárcel de Bruselas, fue transferido sucesivamente a varios campos de concentración: Buchenwald, Ellrich, Harzungen y Dora, donde murió el 16.02.1945, solo algunas semanas antes de la liberación del Lager por parte de los americanos" (P. Wim Muermans).

“Respondiendo a la voz de su patria humillada, trabajó en numerosos grupos de resistencia. En mayo de 1944 cae en las manos de la Gestapo (policía secreta alemana), que nos lo quitó para siempre” (Sint Unum, 1947).

Nacido el 9.3.1909, Kristiaan Muermans profesó en 1928 y fue ordenado sacerdote en 1933 en Lovaina. En los sucesivos años enseñó en nuestra escuela apostólica de Tervuren. Con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, fue enrolado en el ejército belga. Según una carta de su hermano, Wim Muermans, al P. Bothe, el P. Kristiaan Muermans tras su regreso a Bélgica, fue un personaje activo de la resistencia belga:

"Se dedicó a la prensa clandestina y ayudó a muchos jóvenes a esconderse, impidiendo a la Gestapo arrestarlos y transportarlos a los campos de trabajo. Cuando la Gestapo descubrió su actividad, Muermans fue arrestado delante de sus alumnos. Tras algunos días en la cárcel de Bruselas, fue transferido sucesivamente a varios campos de concentración: Buchenwald, Ellrich, Harzungen y Dora, donde murió el 16.02.1945, solo algunas semanas antes de la liberación del Lager por parte de los americanos" (citado en Bernd Bothe, Mártires, p. 31s.).

Hoy sabemos que el P. Muermans murió en uno de los 40 subcampos del campo de concentración de Mittelbau-Dora, en Blankenburg. Dora sirvió para la producción de armas de guerra para el ejército alemán: aviones, instalaciones anti-aereas. Estas armas eran producidas en una inmensa fábrica subterránea, la más grande en aquella época: un gigantesco túnel, con 20 km de largo y 30 metros de alto. Sobre 60.000 prisioneros, tratados como esclavos de trabajo en Mittelbau-Dora y en los subcampos, 20.000 murieron, entre los cuales el P. Muermans; pero las circunstancias de su muerte han quedado desconocidas.
 

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