MES DE MARZO CON EL P. DEHON, 15 de Marzo

APÓSTOL DEL S. CORAZÓN: “ID AL PUEBLO… SALID DE LAS SACRISTÍAS”

“¡Id al pueblo!”: es la palabra clave del P. Dehon en su apostolado social; es la línea de conducta que lo guió y según el cual espoleó al clero de su tiempo. “¡Es necesario ir al pueblo! ¡Es necesario! Es necesario ir al pueblo, porque es infeliz, porque sufre, porque se encuentra en un estado de miseria no merecido; porque está sin protección… Es necesario ir a su hogar y a su puesto de trabajo. Es necesario convocarlo a las reuniones y reagruparlo en asociaciones para instruirlo y confortarlo, para asistirlo en sus sufrimientos y aliviarlo en su abatimiento, para escuchar sus lamentos y sus deseos, para dirigirlo en sus reivindicaciones, para conducirlo a Cristo, su Defensor y Salvador…”

El P. Dehon dirige esta llamada sobre todo a los sacerdotes: “No pueden quedarse encerrados en sus iglesias y en sus rectorales… ¡Salid de las sacristías!” dirá muchas veces. Hacía suya la afirmación de León XIII: “La Iglesia no puede dejarse absorber de tal manera por la cura de almas que olvide lo que interesa a su vida terrena; en particular debe hacer todo el esfuerzo necesario para sacar a los obreros de su miseria y para mejorar su situación”.

Las “obras sociales”: constituyen el esfuerzo desesperado del pastor que apela a todos los recursos de su celo y de su inteligencia para salir, pese a todo, del círculo de impotencia donde se le quiere recluir, para abrir a las almas nuevos caminos a la vez que se cierran las viejas… Es necesario ir al pueblo por los caminos que se nos abren en las nuevas obras. ¡Dios lo quiere!”

El criterio pastoral que el P. Dehon da es el de la actualidad y el de la creatividad: “A necesidades nuevas se debe responder con acciones nuevas…, nos dice. El ministerio pastoral, encontrándose ante situaciones nuevas, debe reflexionar sobre la necesidad del momento y responder a las exigencias de los tiempos, como hizo en todas las épocas… Las obras sociales son la nueva forma especial de apostolado requerida por los nuevos tiempos… Hoy la sociedad espera de la Iglesia: la promoción de los obreros y la enseñanza de las leyes de la justicia y de la caridad, que deben presidir la reforma de las legislaciones y la organización profesional.”

En esta nueva acción de obras sociales no es suficiente la acción del sacerdote, se pide la colaboración en primera persona de los laicos cristianos. Es otra intuición profética de León Dehon para el apostolado de los laicos: “…las obras sociales dan a la acción del sacerdote un carácter más apostólico y permiten a los laicos darles una contribución cada vez más útil y a veces indispensable… Los sacerdotes y los laicos deben iniciarse y, con santa emulación, animarse a esta nueva forma apostólica de ministerio; dedicarse, con el estudio de medios prácticos, a crear y a dirigir estas obras que responden directamente a las necesidades actuales de las almas y de la sociedad.

Entonces los pastores no se consumirán ya en un ministerio infructuoso, no luminoso al estar en condiciones de ineficacia. Los laicos cristianos aprenderán a no desanimarse, cerrándose en el círculo egoísta de los deberes domésticos; se convertirán en los auxiliares poderosos de sus pastores para el mayor bien de la nación y de la Iglesia” (Manual social, Introducción a la II parte: Oeuvres sociales).
 

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