Misericordiosos como el Padre

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Un Jubileo sobre la Misericordia convocado por el Papa Francisco

“Jesucristo es el rostro de la misericordia del Padre. El misterio de la fe cristiana parece encontrar su síntesis en esta palabra. Ella se ha vuelto viva, visible y ha alcanzado su culmen en Jesús de Nazaret. El Padre, « rico en misericordia » (Ef 2,4), después de haber revelado su nombre a Moisés como « Dios compasivo y misericordioso, lento a la ira, y pródigo en amor y fidelidad » (Ex 34,6) no ha cesado de dar a conocer en varios modos y en tantos momentos de la historia su naturaleza divina. En la « plenitud del tiempo » (Gal 4,4), cuando todo estaba dispuesto según su plan de salvación, Él envió a su Hijo nacido de la Virgen María para revelarnos de manera definitiva su amor. Quien lo ve a Él ve al Padre (cfr Jn 14,9). Jesús de Nazaret con su palabra, con sus gestos y con toda su persona revela la misericordia de Dios” (Papa Francisco).

Con la bula “Misericordias vultus”, el Santo Padre ha convocado el Jubileo de la Misericordia. Este Jubileo comenzará el 8 de diciembre de 2015 y durará hasta el 20 de noviembre de 2016. Todo un año dedicado a volver a nuestro Dios, El Dios de la Misericordia.

Algunos rasgos que aparecen en la bula y que os ayudan a comprender los detalles de este año:

  1. Se invita a todos los cristianos a descubrir el rosto misericordioso de nuestro Dios. Un rostro lleno de bondad para con cada uno de nosotros, sus hijos.
  2. Se destaca la importancia del sacramento de la Reconciliación. Hay que volver a nuestro Dios. La mejor manera de hacer posible esta realidad es la confesión.
  3. Invitación a la conversión. Se debe producir un cambio en nuestras vidas, una vuelta a lo esencial: a Dios Padre, que nos acoge con misericordia.
  4. Comprender el sentido más profundo de la palabra Misericordia, que define el rostro de Dios.
  5. Llevar a cabo acciones y obras llenas de misericordia cristiana, siguiendo el ejemplo de Jesucristo.

Este Jubileo es otra oportunidad que Dios nos ofrece para descubrir, de verdad quién es él y cuál es su rosto. No es un evento, sino una oportunidad para todo cristiano. Dios perdona con ternura y compasión (con misericordia). Así, todos los cristianos, tenemos que ser misericordiosos siguiendo el ejemplo de Jesús. Por este motivo el lema para el Jubileo es: “Misericordiosos como el Padre”.

“La Iglesia tiene la misión de anunciar la misericordia de Dios, corazón palpitante del Evangelio, que por su medio debe alcanzar la mente y el corazón de toda persona. La Esposa de Cristo hace suyo el comportamiento del Hijo de Dios que sale a encontrar a todos, sin excluir ninguno. En nuestro tiempo, en el que la Iglesia está comprometida en la nueva evangelización, el tema de la misericordia exige ser propuesto una vez más con nuevo entusiasmo y con una renovada acción pastoral. Es determinante para la Iglesia y para la credibilidad de su anuncio que ella viva y testimonie en primera persona la misericordia. Su lenguaje y sus gestos deben transmitir misericordia para penetrar en el corazón de las personas y motivarlas a reencontrar el camino de vuelta al Padre” (Papa Francisco).

 

 

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