Misión Compartida

Comunidad dehoniana en Ecuador
Comunidad dehoniana en Ecuador

Juntos somos más. Es la convicción a la que llegan las congregaciones con pocos miembros que hay en Ecuador. Por eso llama la atención que en la conferencia de religiosos ecuatoriana (CER) haya tanta presencia de congregaciones e institutos con poca presencia en el país.

Ese es nuestro caso como dehonianos. Somos tres comunidades entre las que hay 13 miembros.

Esa idea de unir fuerzas la entendemos también al compartir vida y misión con los laicos, incluido el trabajo vocacional. Es como un trípode: vida religiosa dehoniana, laicos y la evangelización desde el desarrollo de la propia vocación.

Estamos convencidos que cuanto más ayudemos a los laicos a descubrir la riqueza de su propia vocación y llamada, más fácil será ir creando una cultura vocacional donde todos nos apoyemos a desarrollar hasta el fondo la vocación particular de cada uno.

Compartimos la misión en la pastoral vocacional no porque nos falten fuerzas, sino para ser más auténticos en un planteamiento plural de todas las vocaciones que hay en la Iglesia desde el encanto que tiene cada una. No es solución de urgencia sino fruto de una convicción de fondo: la vocación cristiana tiene variados colores y todos son necesarios.

Lo hacemos desde nuestro propio carisma dehoniano. El papa Juan Pablo II en su exhortación sobre la Vida Consagrada, decía: “No pocos institutos han llegado a la convicción de que su carisma puede ser compartido con los laicos. Estos son invitados, por tanto, a participar de manera más intensa en la espiritualidad y en la misión del instituto mismo” (VC 54).

Y el papa Francisco, en su carta con motivo del Año de la Vida Consagrada, invita también a estos laicos, “precisamente en su condición laical, a participar en el mismo espíritu carismático… para responder a las llamadas del Espíritu en la sociedad actual”.

Todos somos colaboradores de la única misión, la de Cristo, a la que la Iglesia nos convoca. Los laicos en el trabajo vocacional responden a esta llamada desde su vocación cristiana en la misión de nuestras obras y alimentan su fe desde nuestra espiritualidad y carisma.

¿Como concretamos esta labor común? a través de equipos parroquiales de pastoral juvenil vocacional y misionera en cada una de nuestras tres parroquias. Estos equipos están formados por religiosos dehonianos, laicos que han ido asumiendo nuestra espiritualidad y carisma, y religiosos o religiosas de otras congregaciones cercanas con las que compartimos la misión.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *