La obra social “La Casa de la Madre”

La Casa Madre de la Obra Social
La Casa Madre de la Obra Social

La primera vez que comenzamos a hablar de esta nueva obra social fue en la tercera asamblea de la entonces llamada Zona SCJ de Ecuador (27-29 de enero de 2003) pero, cuando realmente comenzó a tomar cuerpo la idea fue en la elaboración de nuestro PVC (Proyecto de Vida Comunitaria) en las reuniones tenidas entre los días 28 y 29 de septiembre de 2003, donde pudimos conocer los planos y el presupuesto del proyecto, así como el lugar de su ubicación (la parcela de la parroquia junto al templo de San Francisco Javier – Oriente Quiteño).

La razón de ser de esta obra social era la de ayudar y favorecer a madres solas -especialmente jóvenes- ofreciéndoles poder vivir gratuitamente en una casita debidamente acomodada, pero durante un tiempo a convenir, tiempo en el que ellas deberían buscarse tanto su trabajo como su futura vivienda. Terminado el plazo, se podría dialogar sobre una pequeña prórroga, o bien, voluntariamente deberían desalojar la casita prestada para que la pudiera ocupar otra madre joven con dificultades similares de alojamiento.

Según los planos, en el solar elegido, además de un salón grande, serían levantadas once casitas, en las que, además de la cocina, el comedor y el servicio, tendrían uno, dos o tres dormitorios; el lavadero sería comunitario. Se trataba de casitas prefabricadas que serían montadas por la Fundación Santa Mariana de Jesús, aunque antes deberían poner una buena base de hormigón, para evitar las humedades. Para el 14 de marzo de 2004 (efeméride del nacimiento del P. León Dehon) ya estaban acabadas y entregadas las casitas, aunque tuvimos que ir terminando muchos detalles importantes, tales como: el muro de contención, el lavadero o la gruta de Lourdes.

Sin pretenderlo, el día 22 de octubre de 2005 estrenamos “la casa de la madre” pues, debido a la emergencia del caso, tuvimos que acoger a una joven mamá con tres hijos. Posteriormente quedamos en que el salón grande sería utilizado para reuniones de apadrinamientos, de catequesis, del grupo de danza de la parroquia y para otras actividades pastorales. De igual manera, pusimos a una señora de confianza como guardiana del recinto, por lo que tuvo que vivir allá con sus tres hijos menores. En el año 2006 eran tres las familias acogidas en esas casitas.

Fueron pasando los meses y tuvimos que enfrentar el problema de decir a aquellas tres familias que fueran pensando en desalojar ya las casitas. Aunque nos decían que sí, teníamos la sensación de que no querían escuchar nuestra propuesta. Cuando consultamos a nuestros abogados y nos afirmaron que no teníamos ningún respaldo legal para el despido, nos planteamos comunitariamente la creación de esa obra social, y simplemente, decidimos que el uso de esas casitas pasara a la parroquia.

En el fondo, aunque tuviéramos la protección de la ley, no terminaba de encajar en nuestro planteamiento social y cristiano, el hecho de que para concluir un acto de caridad tuviéramos que echar mano de la aplicación de la justicia y tener que recurrir a la policía.

¿Cuál es el uso actual de esas casitas? Se lo explicaremos en este mismo “nuevo blog dehoniano” en un sucesivo articulito que publicaremos el próximo 21 de enero.

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