Nueve días con el Corazón de Jesús. Un Corazón amparo de los débiles (8)

En el momento de las dificultades, el Señor se hace presente en nuestra vida y alivia nuestro dolor. Las pruebas que nos acechan no podrán prevalecer, porque Él es el amparo de los débiles y la felicidad de los que saben solidarizarse en el dolor. El que cuida al débil podrá siempre vivir cerca de Él, alabando y bendiciendo .

 

Salmo 41:

Feliz el que cuida del débil y del pobre.
En el momento de la prueba
el Señor lo liberará.
Ya en la tierra lo hará feliz;
en la prueba le prestará socorro
y cambiará en fuerza su sufrir.

Yo dije al Señor: Ten piedad de mí;
sáname porque he pecado contra Ti.
Al ver mi abatimiento
mis adversarios me desean lo peor.

Pero mis enemigos no cantarán victoria
porque yo sé que tú me amas.
Tú eres el amparo de los débiles:
hazme vivir siempre cerca de ti.
Bendito eres Señor, ahora y por siempre.
Amén.

 

UN CORAZÓN SOLIDARIO

Tú eres, Señor, el amparo de los débiles,
Tú nos levantas cuando caemos;
Tú nos sanas cuando pecamos;
Tú nos fortaleces cuando sufrimos.
Ayúdanos a ser solidarios con todos los
que sufren y están caídos,
así encontraremos el camino de la felicidad
y del bienestar.
Bendito eres, señor, ahora y por siempre.
Amén.

 

 

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