Nueve días con el Corazón de Jesús. Un Corazón de buen pastor (5)

El tema del Buen Pastor recorre toda la Biblia, hasta encarnarse en Jesús, Buen Pastor que da la vida por sus ovejas. El salmo nos invita a reconocer al Señor como un pastor solícito que no nos deja faltar nada. Junto a Él encontramos manantiales frescos y banquetes exquisitos, símbolos de la plenitud de los dones que Él nos da. Su amor y su fidelidad nos acompañan para siempre.

Salmo 23:

El Señor es mi Pastor, nada me falta,
en verde praderas me hace descansar.
Me conduce hacia fuentes tranquilas
y repara allí mis fuerzas.
Él me guía por justos caminos.
Aunque vaya por valles oscuros
nada temo porque tú estás conmigo;
tu bastón y tu cuidado me sostienen.

Preparas un banquete para mí,
a pesar de la contra de mis adversarios.
Me consagras con óleos y perfumes
y mi copa está llena y rebosante.
Tu amor y tu fidelidad
me acompañan en toda la vida;
yo en tu casa, Señor
por siempre viviré.

 

 

 

 

JESÚS, BUEN PASTOR

Jesús, Buen Pastor,
que llamaste a los apóstoles
para ser los pescadores de hombres,
atrae hacia a Ti los corazones generosos
de los y las jóvenes que quieran seguirte,
para que, respondiendo a tu llamada,
proclamen en todo el mundo
tu Reino de justicia, de paz y de amor.. Amén.

 

 

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