P. Dehon, Sobre la educación. Juanjo scj

¡Qué buenas y amables son nuestras reuniones cristianas!, ¿verdad?
Es precisamente aquí donde reina la verdadera fraternidad. Tenemos sobre tantas cuestiones los mismos puntos de vista y los mismos sentimientos. Por eso, cuando se me pidió hablaros, una cantidad de temas se presentaron al mismo tiempo a mi espíritu.
Podría hablaros de la Iglesia, del papado, conduciros en espíritu a Roma, mostraros allí una de las bellas escenas del reino de Cristo: todos los soberanos del mundo inclinados respetuosa y piadosamente en la persona de sus representantes ante la majestad del vicario de Jesucristo; las ofrendas de todas las naciones, oro, objetos de arte, trabajos singulares, presentados como el más majestuoso tributo que la tierra jamás ofreció al cielo y, entre esos trofeos, los presentes de San Quintín ocupando un lugar de honor gracias, a la iniciativa del Reverendo Mathieu; y aún, las multitudes entusiastas de 30 y 40.000 peregrinos reunidos en la espléndida basílica de San Pedro y aclamando al sumo, tanto más pontífice que no era visto desde hacía 18 años presidir las fiestas de la Roma cristiana. Seguir leyendo

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