Pregón de fiestas P. Dehon Colegio Sagrado Corazón

 ¿Quién dice que no fue ayer cuando estábamos aquí mismo celebrando nuestra fiesta 2009-2010…?

Y así, como pasa un año, a la velocidad del tren, pasan igualmente 150.

Viene celebrando nuestro pueblo en los últimos meses esos 150 años transcurridos desde que el joven ferrocarril, a su paso por estas tierras, dibujó “a carboncillo” una nueva localidad, que fue creciendo al calor de su rebufo, arrimando familias y casas a uno y otro lado de la vía…
Y ahora, recién estrenado el siglo XXI, ese mismo tren que sigue su marcha dejando el tiempo atrás, redibuja otra vez, con técnica nueva, nuestro pueblo, lienzo perpetuo, Dios lo quiera, para el arte del ferrocarril…
Tren ávido de futuro. Como, sin duda, ávido de futuro recorría España, hace un siglo, un viajero francés que, recostado en el asiento de madera y apoyada la cabeza en el cristal de la ventanilla ennegrecida por el humo del carbón, contemplaba paciente y curioso tras sus lentes redondas, un casi recién nacido Venta de Baños, parada obligatoria, en aquel tiempo, de su tren y de cualquier otro… Mientras esperaba hasta que el Jefe de Estación, levantando el rojo banderín al son de su silbato, permitiese a máquina y vagones recobrar su traqueteo ¿intuiría siquiera lejanamente nuestro viajero, de nombre LEÓN DEHON, que años más tarde su semilla habría de germinar con fuerza en aquella tierra y entre aquellas gentes…? ¿Cuántos nietos de aquellos que en ese instante preciso vio León ir y venir por vías y andenes: interventores, guarda-frenos, fogoneros, transeúntes, cantineros y clientes, lampareros, lugareños cruzando de un lado al otro del pueblo, serían luego educados en esta casa, hoy nuestra, que ha sido y será colegio y casa de tantos…?
A punto de comenzar ya las fiestas del curso 2010-2011, el Padre León Dehon, parado una vez más en nuestra estación, parece decirnos con su vida, con su obra, con su estilo…:
No pierdas ningún tren. No pierdas ninguna oportunidad… Que no te asusten las distancias largas, los grandes sueños…
Y, hoy, para empezar no perdamos este viaje corto, este “cercanías” que ahora sale y regresa mañana:
¡Viajeros al tren! ¡Que no falte nadie! ¡Comienza la fiesta del Padre Dehon!

(El pregonero con gorra de ferroviario, banderín rojo y silbato da paso al chupinazo).
 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *