Queremos una paz que vaya más allá de los gestos, queremos una paz con raíces auténticas

Manifiesto a favor de la Paz  y contra el terrorismo.

Nos reunimos esta mañana en esta encrucijada del Claustro del nuestro Colegio donde cada día nos cruzamos y comenzamos la jornada, cada cual con su mochila llena de libros, de sueños, de proyectos, de nombres, de tantas cosas…

Nos reunimos hoy toda esta Comunidad Educativa para recordar a las más de 30 personas, y más de 200 heridos, que ayer por la mañana iban con sus mochilas -tan llenas como las nuestras- por las encrucijadas del metro y del aeropuerto de Bruselas. Personas a las que la acción terrorista les ha quitado la vida.

Ante la crueldad de los atentados terroristas, no podemos pedir venganza ni revancha. Pero queremos hacer oír nuestra voz: para reivindicar valores de paz, de libertad, de tolerancia y de pluralismo que representan todas y cada una de las víctimas del terrorismo en el mundo.

No hay paz sin justicia. Pero no hay justicia sin amor. Sin amor y sin fe en la humanidad no puede haber paz. Y esta convicción está por encima de las ideologías, las religiones y las culturas.

La paz comienza a construirse en el corazón de cada persona, de cada uno de nosotros. No podrá haber paz en el mundo si no hay paz dentro de cada uno de nosotros. Paz con uno mismo, paz con la familia, paz con los vecinos, paz con los compañeros de curso, paz con los que no piensan igual que nosotros, paz con el extranjero, paz con la naturaleza, paz con la historia, con las otras culturas, y paz también con el misterio de lo que no podemos comprender.

¿Dónde fundamentar las raíces de la paz?

En una pedagogía del amor. La persona que se sabe amada tiene paz en su interior. La persona que ama tiene una paz fuerte y profunda que nadie le puede quitar. El futuro de la sociedad, y el nuestro, pasa por educarnos para la paz, educarnos para la convivencia y la participación solidaria en la vida de nuestro colegio, de nuestros pueblos, o en cualquier iniciativa social que sea contribuya al bien común.

Hoy estudiamos la inmensidad del espacio, las células, las entrañas de la naturaleza y de los átomos. Pero aún no hemos aprendido a conocer la profundidad del interior humano lleno de un potencial inmenso y desconocido. Todavía nos falta un largo camino para dominar la ciencia más profundamente humana: el arte de amar.

Encendemos 30 velas como recuerdo de tantas personas inocentes privadas de su vida por la crueldad del terrorismo.

Que no sea un recuerdo de memoria, que pasemos por el corazón a todas estas personas que han sufrido el atentado.

Recuerda que estamos hechos de entrega. No olvidemos que somos todos, también los más duros, cien por cien corazón.

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La comunidad educativa de Puente la Reina recuerda a las víctimas de los atentados
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Se han encendido 30 velas en recuerdo de las personas inocentes que han perdido su vida

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