Carta para la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús

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Compartimos con toda la Familia Dehoniana la carta enviada por el Gobierno General con motivo de la festividad del Sagrado Corazón de Jesús.

El Dios de las sorpresas

Carta con ocasión de la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús 2018

A todos los miembros de la Familia Dehoniana.

Queridos cohermanos y miembros de la Familia Dehoniana:

Han sido muchas las comunicaciones que habéis recibido recientemente: sobre la situación de la Congregación tras el nombramiento episcopal de P. Heiner Wilmer, la carta de convocatoria del XXIV Capítulo general, la carta de la Comisión de preparación, la carta ‘de despedida’ del P. Wilmer, etc. Las Entidades están haciendo su propio camino de preparación al Capítulo. Con todos estos escritos, podríamos descuidarnos en recordar la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Deseamos subrayar la importancia que tiene esta oportunidad para concentrarnos en nuestras raíces en este momento particular de la vida de la Congregación.

El Dios de las sorpresas

“Nuestro Dios es el Dios de las sorpresas”1, ha dicho el Papa Francisco el Domingo de Pascua. El nombramiento del P. Wilmer como obispo de Hildesheim y las consecuencias para la Congregación sin duda tienen el carácter de la sorpresa. Después de un inicial y agradable estupor, este acontecimiento ha abierto la puerta de lo inesperado. También a nosotros, los miembros del Gobierno general, el pasar de los días nos ha hecho concretar el alcance de los acontecimientos: asunción del oficio de Superior general, revocación de la Conferencia general de Manila, convocatoria del XXIV Capítulo general para el 14 de julio de 2018, celebraciones de los Capítulos de las Entidades. Muchos han tenido que modificar su agenda, no pocos han asumido trabajos no previstos, a todos se nos ha pedido una oración particular. “Son las sorpresas de Dios, que nos ayudan a darnos cuenta de que todos nuestros planes, todos nuestros pensamientos y muchas cosas, ante la Palabra viva de Dios, la Palabra viva, del Dios vivo, caen”2 , nos enseña de nuevo el Papa Francisco. He ahí el desafío: ¿qué vemos en este Hoy de la Congregación: una sorpresa banal, un ‘accidente’ que hay que reparar lo antes posible? ¿O en cambio estamos abiertos a acoger este momento como una sorpresa de Dios, como una ‘palabra viva’ que Dios nos ofrece para discernir nuestra vida y misión de religiosos dehonianos en un momento imprevisto, no elegido?

El último número de nuestras Constituciones, más que una conclusión, es una invitación a caminar: “Estamos obligados a repensar y reformular su misión, sus formas de presencia y de testimonio… para acoger el Hoy de Dios” (Cst. 147). Nosotros, Gobierno general, estamos convencidos de que en estas circunstancias excepcionales Dios nos está llamando a un ulterior crecimiento carismático. Este incremento es responsabilidad de todos los miembros de la Congregación porque el carisma existe y pervive en la medida en que se realiza y se enriquece en nuestras individuales existencias y, aún más, en nuestra vida de comunión3 . Por eso, dentro de un mes, celebraremos el Capítulo general, el organismo en el que estamos llamados a discernir los caminos que el Señor quiere que recorramos, en fidelidad al don recibido4.

En el signo de la sinodalidad

¿Cómo celebrar el Capítulo? “El camino de la sinodalidad es el que Dios espera de la Iglesia del tercer milenio”5, responde el Papa. Acompañando de cerca nuestro camino de Congregación, os proponemos la lectura del documento de la Santa Sede sobre “La sinodalidad en la vida y en la misión de la Iglesia”6 para profundizar y animar un elemento fundamental de nuestro ser: las comunidades de vida consagrada “pueden ofrecer experiencias significativas de articulación sinodal de la vida de comunión y dinámicas de discernimiento comunitario realizadas en la comunidad, junto a estímulos en el individuar nuevos caminos de evangelización”7 . Pueda ser nuestro Capítulo general una tal experiencia y testimonio: escuchar, discernir, elegir, decidir, proyectar pensando y sintiéndose Congregación, ejercitando no solo la propia responsabilidad, sino sobre todo la corresponsabilidad de todos en la búsqueda del bien común que nos pone al servicio de la Iglesia y del mundo.

Enraizados en la comunión

Un Capítulo general vivido bajo el signo de la sinodalidad será posible solamente si la corresponsabilidad es responsum, es decir, respuesta a la verdadera sorpresa que nos revela la herida del Corazón abierto: la realidad de comunión de amor de las tres personas divinas; esa se convierte en “la fuente, la forma y el objetivo de la sinodalidad”8 . En el signo del Sint unum, nuestro Fundador, el P. Dehon, frecuentemente habla del Instituto como “notre Œuvre”, “nuestra Obra”. Con esto no afirma que la Congregación sea el resultado de manos humanas, sino todo lo contrario: el P. Dehon siempre buscaba y encontraba signos del origen divino de la Congregación. Él tenía una clara conciencia de la comunión de toda la Congregación. Esta comunión era por eso un don que él ha querido custodiar con su compromiso, sobre todo en tiempo difíciles (así fue, por ejemplo, después de la expulsión de Francia de los cohermanos o, hace cien años, durante y después de la Primera Guerra Mundial).

Esta parada de la vida de la Congregación será una experiencia profunda de comunión, al servicio de la misión, si nos encomendamos al Corazón del Salvador, fuente de comunión, como discípulos dóciles y gozosos.

Os pedimos rezar por el Capítulo general, para que el Espíritu de Jesús nos ayude a dirigir la mirada hacia el futuro para ser valientes y libres hacedores de lo inédito, y tener mente y corazón abiertos a las exigencias de la Iglesia y del mundo.

P. Carlos Enrique Caamaño Martín, scj

Superior General

y su Consejo

1 Papa Francisco, Homilía del 1 de abril de 2018; http://w2.vatican.va/content/francesco/es/homilies/2018/documents/papa-francesco_20180401_omelia-pasqua.html
2 Papa Francisco, Discurso a los participantes en la plenaria de la federación bíblica católica (FEBIC), 19 de junio de 2015; https://w2.vatican.va/content/francesco/it/speeches/2015/june/documents/papa-francesco_20150619_febic.html
3 Cfr. Aitor Jiménez Echave, “Il capitolo realtà giuridica”, en: Aitor Jiménez Echave, Santiago González Silva, Nicla Spezzati (edd.). Nello stile sinodale. Percorsi della collegialità capitolare, Roma 2017, p. 41.
4 Idem.
5 Papa Francisco, Discurso con ocasión de la Conmemoración del 50 Aniversario de la institución del Sínodo de los Obispos, 17 de octubre de 2015: AAS 107 (2015) 1139; http://w2.vatican.va/content/francesco/es/speeches/2015/october/documents/papa-francesco_20151017_50-anniversario-sinodo.html
6 Comisión Teológica Internacional, La sinodalidad en la vida y en la misión de la Iglesia, 2 de marzo de 2018; http://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/cti_documents/rc_cti_20180302_sinodalita_it.html (nota: no existe traducción en español).
7 Ibid. no. 74.
8 Ibid. no. 43.

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