Santa Teresa de Jesús y la Fundación Dehoniana de España

P. Guillermo

Marzo de 1919. El sacerdote alemán dehoniano, P. Guillermo Zicke, llega desde Zahara de los Atunes (Cádiz), primera presencia de los Dehonianos en España, a Cóbreces (Cantabria). Se aloja en el monasterio trapense Viaceli, donde los monjes le reciben con cordialidad como si de uno de los suyos se tratase. Ha llegado a una de las regiones del Norte “donde la gente parece más seria y más religiosa”, según palabras del P. Dehon. Éste le había escrito un año antes para decirle al antiguo misionero en Camerún: “Siempre he tenido deseos de fundar en España”. Guiado por la Providencia, el P. Guillermo se lanza en la búsqueda de un lugar donde iniciar de forma definitiva la vida religiosa según el estilo del P. Dehon.

Si el P. Guillermo Zicke había llegado con ilusión hasta Cóbreces, pensando que allí le facilitaban un lugar para instalar una escuela apostólica, todo se vino abajo finalmente… Ni aquella fundación era posible allí, debido a las desventajosas condiciones, ni disponía de suficiente financiación. Contado por el mismo, narrándolo en tercera persona, describe su estado de ánimo tras estos reveses frente a sus deseos iniciales:

Sin fundación, sin apoyo por parte de sus cohermanos y sin dinero. Su primer pensamiento fue abandonarlo todo y plegar velas como los demás.

Hundido en un sillón, dejó volar su mirada por la habitación como implorando los auxilios del alto cielo. Su mirada electrizada reparó en una estampita clavada en la pared, la única que había en la austera celda del Monjes Trapenses. Levantose y examinola de cerca. Era una estampa con el escudo de la Virgen del Carmen. Una paloma llevaba suspendida en su pico una cinta en la cual se leía: “Zelozelatus sum pro Domino Deo exercituum (Me consume el celo por el Señor, Dios de los ejércitos” y, debajo de esto, aquel famoso verso de Santa Teresa de Jesús (en italiano):


Niente ti turbi,

Niente ti sgomenti,

Tuto passa,

Dio non si muta.

Colla pazienzatutto si acquista,

A chi Dio tiene nulla manca.

Dio solo basta.

(Nada te turbe,

Nada te espante,

Todo se pasa,

Dios no se muda,

La paciencia todo lo alcanza;

Quien a Dios tiene, nada le falta:

Solo Dios basta)

Todo lo anterior había desfilado ante el P. Guillermo como la cerrazón de tormenta. Esta estampa rasgaba de golpe sus nubarrones, cediendo tímidamente al sol de luces y de colores… La fundación en España sería un triunfo y realidad.

Con la determinación producida por aquellas palabras el P. Guillermo recobró el ánimo y consideró aquellas palabras un aviso del cielo. Tras el fracaso de la obra en Cóbreces vendría también el revés de Madrid… Sin embargo, el P. Fundador alentaba desde la distancia los primeros pasos de los Dehonianos en España:

“Me alegro de ver su celo y buena voluntad por la fundación en España. Toda fundación tiene sus dificultades; no podría esperarse otra cosa…”

A finales de ese mismo año, y tras la recomendación de un claretiano natural de Obanos, el P. Mario Echeverría, de que visitara en Puente la Reina las ruinas de un antiguo hospital de peregrinos, prendería la obra de los Sacerdotes del Sagrado Corazón de Jesús en España. Dios había guiado a través de varias personas y distintas circunstancias el entusiasmo del P. Zicke. El sencillo poema de Santa Teresa de Jesús sobre la eficacia de la paciencia fue determinante para vencer los obstáculos y confiarse a la voluntad de Dios que todo lo puede.

nada_te_turbe

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *