Sé memoria

Los antiguos ascetas decían que el olvido es el mayor de los pecados. Del olvido procede la idolatría, que quiere decir el becerro de oro en lugar de Dios. El olvido indica el paso de la ingratitud olvidadiza e irresponsable, que olvida lo que Dios ha hecho por mí
Además, un gran teólogo, Newman, decía que discernimos la presencia de Dios en nuestra vida sólo posteriormente, cuando miramos atrás. Y lo descubrimos no en los acontecimientos extraordinarios, sino en la humilde vida, en las cosas sencillas de cada día.
¿Enfermos de Alzheimer?
 

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