Ser laico dehoniano, una experiencia de vida

laicos dehonianos

En los 17 años que llevo viviendo en la Argelia, junto a mi hermosa familia (esposa e hijos), 16 de ello caminando con nuestra imagen del Sagrado Corazón de Jesús, ubicado en la entrada de mi casa, es hermosos contar que mi esposa se acercó a  la parroquia eclesiástica San Antonio María Claret, hoy conocida como Santa María de la Argelia, a un curso de promotores de salud que era dictado por el nuevo párroco Pedro Jesús Arenas donde conoce a la secretaria Bellita la cual necesitaba ayuda con cierto programa de office. Mi esposa le apoyó en esa duda, con la relación establecida por la ayuda brindada  a la secretaria, surge la idea que seamos parte del grupo de catequistas. Aceptamos con cierta dudas y temores el reto propuesto, actualmente somos guía de padres de familia.

En marzo de 2014, fuimos convocado a una reunión, donde el P. Edson y Hno. Humberto, nos daban a conocer la formación y nacimiento de un nuevo grupo parroquial de Laicos Dehonianos, grata fue mi sorpresa saber que la espiritualidad dehoniana está basada en el Sagrado Corazón de Jesús. Ese momento mi corazón y el de mi esposa saltaron de alegría al saber que él nos trajo hasta aquí, con los cursos de formación que hemos recibidos durante todo este tiempo, hemos comprendido el inmenso amor que Dios tiene por todos sus hijos.

Ser laico dehoniano es una vocación, un  llamado, un desafío, a vivir de una manera nueva la fe, en un deseo profundo de dejarme transformar por el Amor de Dios y de llevar a cada hermano ese Amor tan olvidado y tan poco amado.

Es vivir en un esfuerzo permanente de reconciliación, que ha de comenzar primero dentro de nosotros, toda renovación de vida está en el corazón de Dios, y en el corazón del ser humano, que es la raíz de todas sus acciones, caracterizado  por la activa pertenencia a la Iglesia como pueblo de Dios, en buscar el reino a través de nuestro compromiso como cristiano.

16 años que lo conocíamos pero no sabíamos en realidad su significado; pero ahora lo estoy conociendo y en este caminar, me  han quedado algunas frases  grabadas como: he aquí, sean uno, venga tu reino, así como también “Amar en todo tiempo, en todo lugar y en toda circunstancia”, todas están presente en mi pensamiento y corazón.

Willians Fernando Guadamud Nacevilla

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