Ser Laico Dehoniano

Laicos Dehoniano

Ante el próximo Encuentro de Familia Dehoniana, donde vamos a reunirnos todos que compartimos el carisma del P. Dehon, os dejamos el testimonio de Sera Gómez, Laico Dehoniano. ¡Todos somos Familia Dehoniana!

Laico«Mi nombre es Sera. Soy de Alba de Tormes, Salamanca (España). Soy laico dehoniano desde el año 2000, cuando empezó la andadura de los laicos dehonianos en España. El nexo de unión fue mi hijo Eduardo, que es religioso dehoniano y a partir de allí me ofrecieron la posibilidad de formar un grupo de laicos ligados al Seminario San Jerónimo de Alba de Tormes. Acepté primero por la cercanía que tenían conmigo los religiosos del Seminario y, también, por querer formarme como cristiano, saber más cosas del P. Dehon y vivir la espiritualidad del Sagrado Corazón de Jesús. 

Además participo en un grupo de formación en Biblia de la Parroquia y soy adorador (un grupo de personas que se reúnen una vez al mes para adorar la Eucaristía). Estudio el Evangelio para crecer en mi vida cristiana y soy adorador para alimentarme de la Eucaristía y para enriquecerme. La Eucaristía enriquece todos los aspectos de mi vida, de mi misión en la Iglesia y en el mundo. Quiero destacar mi trabajo. Soy policía local en mi pueblo: Alba de Tormes. Soy educador social, desempeño la tarea de intervenir en la educación en todo tipo de ambientes: personas necesitadas, ancianos, jóvenes desorientados, disminuidos, etc.

Laico Dehoniano en la sociedad La sociedad en España es una sociedad laicista, que muchas veces está en contra de la religión y quiere apartarla del ámbito público, o quiere arrinconarla. Tenemos un ambiente hostil en contra de la religión. Es difícil ser cristiano hoy en día. Se encuentran muchas dificultades para ser cristiano. Hay muchas personas que son buenas, pero no quieren saber nada de la Iglesia. Esta Iglesia no les dice nada. Hacen falta muchas vocaciones en la Iglesia, sacerdotales y religiosas. Pero también hacen falta buenos laicos, que estén formados. Se echa en falta que los laicos estén más presentes en la Iglesia, pero para ello hay que formarlos. Nosotros debemos ser anunciadores de la Buena Noticia, ser más apóstoles en esta Iglesia cambiante y de futuro incierto. No nos tenemos que encerrar en la Iglesia, sino transmitir que somos felices por ser cristianos a la gente que nos rodea.

¿Qué aporta a mi persona ser laico dehoniano?

Personalmente me aporta una gran riqueza espiritual, ya que es un modo de vida dinámico, es un trato con las personas, con los jóvenes de una forma cerca, alegre,.. La cercanía, la sencillez, la alegría de hacer pastoral y de ser persona en esta sociedad a veces deshumanizada. La espiritualidad dehoniana cala en mi vida y en mi forma de trabajar y de relacionarme con las personas. Esta espiritualidad, esta forma de ser dehoniano me hace ser más cercano, más compasivo con la gente, y estar más disponible para ayudar a los que más lo necesitan desde mi trabajo de policía. Soy consciente de que necesito ayudar a los más pequeños y vivir el ECCE VENIO, es decir, estar disponible y ser solidario con las personas que me rodean: los más pobres y necesitados.

¿La espiritualidad dehoniana me permite vivir una espiritualidad distinta de la que encuentro en el ámbito parroquial y eclesial?

Ya que participo en la vida de la parroquia y me formo en ella en los cursos de Biblia y participo activamente de la Adoración y la Eucaristía Dominical, creo que ambas se complementan y enriquecen mi vida cristiana, dándole profundidad y sentido. El laico dehoniano tiene que estar implicado y enraizado en su parroquia y desde allí transmitir esos valores dehonianos a las personas y trabajar para que se acerquen a Dios. También transmitir esa Buena Noticia desde el corazón».

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *