Tal día como hoy

12 de agosto de 1925. Muerte de nuestro fundador

El Padre Dehon muere en Bruselas el 12 de agosto de 1925. Volviendo su mano hacia la imagen del Corazón de Jesús, con voz clara, exclamó: “Por Él vivo, por Él muero”. A sus hijos espirituales, los Sacerdotes del Corazón de Jesús (llamados también dehonianos y reparadores), y a todos los que ven en él un padre y un guía para vivir en el Evangelio en la espiritualidad del Corazón de Cristo, la Familia Dehoniana actual, ha dejado en su estamento espiritual escrito: “Os dejo el más maravilloso de los tesoros. El Corazón de Jesús”.
“El reino del Corazón de Jesús en las almas y en las sociedades”, así compendiaba sus más altas aspiraciones y la misión de la Familia Dehoniana en la Iglesia: El reino de la civilización del amor.
Hombre incansable a pesar de su fragilidad física, sostenido por una fe profunda y genuina, hecha “de certeza en la confidencia”: la roca sobre la que el P. Dehon había construido el edificio de su vida y de su misión. De ella provenía el optimismo cristiano y constante, que superando toda prueba lo llevaba a mirar hacia delante con esperanza: “tenía una fe radiante que la manifestaba en la predicación y con el ejemplo, con un amor ardiente al Corazón de Cristo”. Amor y reparación eran sus grandes preocupaciones: reparación eucarística mediante la adoración confiada a sus religiosos como misión en la Iglesia; reparación social mediante la justicia y caridad como caminos hacia una “civilización del amor”. En la contemplación del Corazón de Cristo llega a aquello que fue considerado como una constante de su personalidad: la bondad luminosa que lo rodeaba de un atractivo y afecto grandes, especialmente entre los jóvenes, llegando a ser conocido como el “Trés Bon Père”.
Había en él un admirable equilibrio de virtudes humanas, en la simplicidad y en contexto de la vida ordinaria, que él con el celo apostólico y ascesis mística, con la gracia del Señor, hizo sobrenaturales en el esfuerzo constante hacia la perfección sacerdotal y religiosa, un ejemplo de sacerdote y religioso para los tiempos modernos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *