Un verano en el Camino

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¿Por qué este título? Durante los meses pasados no hemos tenido mucha comunicación de lo que hemos venido viviendo. Por este motivo, me propongo resumir un poco el tiempo de verano para compartirlos con todos ustedes.Ha sido realmente un tiempo de camino y en el camino. Primero porque en este verano el noviciado se trasladó a nuestra casa de Puente la Reina en Navarra y, como muchos ya saben, por este hermoso pueblo pasa el camino de Santiago. En segundo lugar, ha sido un verano en el camino porque para mí eso es el Noviciado: un camino.

Llegamos a Puente la Reina el día 2 de julio y lo primero en compartirles será la visita del P. Carlos Enrique (ex-superior regional de Venezuela y ahora consejero general de la congregación). Fueron días muy buenos, sobre todo, por encontrarnos con un hermano de nuestro país y, además, por compartir la experiencia del camino de Noviciado.

Otra de las cosas que acontecieron en este verano fue el sexto y último encuentro de Novicios. Pero esta vez con más personas: César y Alí (novicios) y Ramón Domínguez (Maestro); nuestros hermanos de Portugal, Filipe (novicio) y Armando Vieira (Maestro); y, en esta oportunidad, tuvimos la alegría de ampliar el grupo con Félix (un joven de Extremadura que quiere conocer nuestra Congregación), con Martti (novicio que está en Alemania, pero es de origen finlandés) y Leví dos Anjos (Maestro de novicios de Alemania, pero de origen brasileño). El tema, que nos unió en esta ocasión, fue: El Sagrado Corazón de Jesús, visto desde la óptica de hombres y mujeres que supieron encontrar en ese Corazón el gran Amor que Dios nos tiene a cada uno de nosotros.

Seguimos el camino y, hablando literalmente, porque César y yo tuvimos la oportunidad de realizar un trozo del Camino de Santiago: desde Roncesvalles hasta Logroño. En la mitad se unieron a nosotros dos jóvenes que quieren conocer más de cerca la congregación e hicieron una etapa del camino con nosotros, desde Puente la Reina hasta Estella. Con ellos conversamos y compartimos nuestra experiencia y ellos también nos hacían en alguna ocasión alguna pregunta. Para mí fue una experiencia realmente enriquecedora y de profundización. Hay cosas que marcan y no se olvidarán y esta será una de ellas. La frase del camino fue: ¡Buen Camino! Es lo que te desean la mayoría de las personas que te vas encontrando a tu paso.

Seguimos el camino. Y llegamos a al mes de agosto. Fue un mes que empezó con buen pie, sobre todo por las personas con las que vamos compartiendo. En la primera semana de agosto estuvo el P. Jesús García con nosotros y además se unió el P. Alejandro Iglesias, de origen español, pero con muchos años en Venezuela. Ellos compartieron su vida con nosotros durante estos días.

Durante los meses de julio y agosto realizamos una de las experiencias más enriquecedoras durante nuestro año de noviciado. Es la experiencia de Betania o acogida al Peregrino. Pudimos, durante estos meses, compartir con los peregrinos que pasan por nuestro Albergue en Puente la Reina. A ellos le ofrecíamos un pequeño masaje en los pies, que después de un largo camino no les iba nada mal; después les invitábamos a un momento de Adoración Eucarística, que ellos agradecían mucho más que los masajes; y, para concluir, les explicábamos el templo del Crucifijo, que tiene unas imágenes hermosas y unos detalles que llaman la atención a quien entra en él.

Así va nuestro camino. Con muchas cosas y personas que nos van ayudando a caminar, a profundizar, en nuestra vocación. Nos ayudan en definitiva, a apostar por el proyecto que Dios nos propone. Gracias a la comunidad de Puente la Reina por su acogida y dedicación y a todos aquellos que han hecho posible realizar estas experiencias durante estos dos meses de verano.

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