Vacaciones solidarias de los jóvenes en Salamanca

Campamento Solidario

Las vacaciones de verano son para los jóvenes momentos para desconectar de la rutina diaria, momentos para realizar actividades que el día a día, tanto con los estudios o el trabajo, no nos permite realizar. Nuestra Congregación desde siempre ha ofrecido a los jóvenes actividades que les hagan vivir un verano de entrega a los demás, unas vacaciones diferentes que les aporten valores para su futuro.

Este verano, junto a Cáritas y la Congregación de las Hermanas de la Consolación, nos adentramos en una acción junto al campamento urbano “Diversanjo”, organizado por la Parroquia Dehoniana de Nuestra Señora de los Dolores de Salamanca, para niños del Barrio de San José (barrio periférico de Salamanca castigado por la crisis económica), Cáritas San José y el Centro intercultural de Cáritas “Baraka”. Como indica el P. Valeriano Gómez, Superior local, con esta iniciativa se pretende “generar vida en el barrio”.

Campamento Solidario

Hasta allí acudieron, del 1 al 14 de julio, ocho jóvenes dehonianos (del colegio Fray Luis de León en Madrid y del colegio Sagrado Corazón de San Javier) y ocho jóvenes de la Congregación de las Hermanas de la Consolación (de Madrid, Valencia, Alicante, Castellón y Linares). Personas muy jóvenes, entre 16 y 18 años, pero con un fuerte compromiso en ayudar a los más necesitados. Allí desarrollaron la función de monitores del campamento.

Esta experiencia se enmarca en un proceso de acompañamiento de niños que abarca todo el curso, ya sea desde las diferentes actividades de Cáritas como desde la parroquia dehoniana.

La educación en valores ha sido clave en este campamento solidario donde se ha invitado a niños de diferentes culturas y lugares de origen a convivir en un espacio lúdico y de aprendizaje. Como nos indican desde la Congregación de las Hermanas de la Consolación, “ya solo la diversidad del grupo favorecía el desarrollo de valores tan importantes como son el respeto, la acogida o la riqueza de la diversidad. Todos hemos aprendido de esta experiencia, que además de ayudarnos a derribar prejuicios y aprender de otras culturas, nos hace descubrir que es común en todos los niños el deseo de divertirse en un ambiente sano y cálido, donde se sientan queridos y tratados con cariño”.

Campamento Solidario

En este sentido, desde nuestra Congregación destacan lo agradecidos que son los niños con los que han estado, “con poco que les des se sienten muy agradecidos. Hemos recibido mucho cariño por su parte. Ha sido una gran oportunidad para que nuestros jóvenes vivan una realidad muy diferente a la suya que le ha impactado en gran medida”.

Así los días han transcurrido de una forma muy dinámica y amena. Tal y como indican desde las dos Congregaciones, la mañana comenzaba para estos 16 jóvenes con una pequeña oración. Después con los pequeños, a través de un fragmento de una película, trabajaban diferentes valores como el trabajo en equipo, la confianza, la escucha o la alegría, entre otros. Además, se han transmitido otros valores a través de los diferentes juegos, talleres o salidas, como puede ser el respeto, la ayuda mutua, la resolución adecuada de conflictos o la solidaridad.

Por las tardes, divididos en dos grupos tuvieron la oportunidad de trabajar con mayores en la Residencia de San Rafael, y en el Centro Materno Infantil Ave María, de madres solteras, donde cuidaron a pequeños de hasta 3 años, para que así las madres tuvieran algo de tiempo libre.  Como explican desde la organización del Campamento Solidario, “fueron experiencias muy ricas para los jóvenes pues experimentaron lo que dice el Evangelio ‘que más alegría en dar que en recibir’, ya que regresaron muy llenos trayendo sonrisas y gestos de ancianos y bebés”.

Campamento Solidario

Al finalizar el día, se reunían para comentar la jornada y reflexionar sobre lo vivido, una forma de profundizar y saborear aquello que les impactaba y les tocaba el corazón, así como los aprendizajes que iban extrayendo. Una ayuda para interiorizar la experiencia personal y grupal.

Además, fueron un día a Alba de Tormes donde conocieron la riqueza cultural de la zona y realizaron un taller sobre creatividad impartido por el P. Ángel Alindado. Otro día escucharon las explicaciones del sacerdote Blas Rodríguez sobre la “Casa Parroquial Hogar de Acogida”.

Campament Solidario

Sin duda han sido días de una convivencia muy sana, donde hay que destacar la riqueza de unir dos Congregaciones para quienes el tema educativo es muy importante. Siguiendo a sus fundadores, el P. Dehon en el caso de los Dehonianos, y Santa María Rosa Molas, en el caso de las Hermanas de la Consolación, los centros educativos de cada Congregación tratan de inculcar valores a sus alumnos que les hagan crecer como personas y como cristianos.

La experiencia ha sido muy positiva, tanto para los pequeños que han participado, como para los jóvenes que han acudido como voluntarios para hacer de monitores. “Ha sido una oportunidad para salir de sí mismos y estar disponibles para otros. Se van con la idea de volver, y con muchas ganas de integrarse en asociaciones de su ciudad donde poder ofrecer su compromiso de entrega”.  Por ese motivo desde las dos Congregaciones se espera repetir la vivencia el verano que viene.

Damos las gracias a estos jóvenes por habernos prestado estos días su corazón, y habernos ayudado a que bebés, niños y personas mayores sonrían. Es mucho lo que han aportado, aunque seguro que esta vivencia va a marcar un antes y un después en su camino.

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