Aniversario fallecimiento del Beato Juan Mª de la Cruz

JuanMariadelaCruz

Hoy se cumplen 82 años del fallecimiento del Beato Juan María de la Cruz quien fue fusilado la noche del 23 de agosto de 1936 en las cercanías de Valencia “por odio a la fe”. Un martirio para el cual se había preparado hacía tiempo con fortaleza cristiana y con el entusiasmo de quien sabe ver en esto la expresión más alta de la caridad (LG 42).

Mariano García, natural de San Esteban de los Patos (Ávila), nació el 25 de septiembre de 1891 y desde muy pronto descubrió que quería ser cura. En la parroquia de su pueblo comenzó su formación, antes de entrar en el Seminario de Ávila, donde estudió Filosofía y Teología, pero quería algo más y probó en los Dominicos de Ávila.

El 18 de marzo de 1916 fue ordenado sacerdote en Ávila. De 1916 a 1921 desarrolla una intensa labor de Pastoral en varios pueblos, como Hernansancho, Villanueva de Gómez, San Juan de la Encinilla…

En 1922 se desplazó a Larrea (Vizcaya) donde intentó la vida contemplativa con los Carmelitas Descalzos, pero pronto regresó a Ávila, donde atendía varias parroquias pequeñas, como las de Santo Tomé de Zabarcos y Sotillo de las Palomas.

Un momento clave en su vida ocurrió en 1925, cuando conoció en Madrid al P. Guillermo Zicke, fundador de la Provincia española de los Padres Reparadores – Dehonianos. El 31 de octubre de 1926, Don Mariano García, hace su profesión religiosa con el nombre de Juan María de la Cruz, siendo su primer destino Novelda, donde daba clases de religión en el Colegio Padre Dehon, además de atender a la iglesia de la localidad.

En 1927 visitó Roma y tuvo un encuentro con los primeros mártires. Su siguiente destino fue el Seminario Padres Reparadores de Puente la Reina, enfocando su labor en el seminario y los misioneros. Recorrió Navarra y el País Vasco buscando recursos, amigos y colaboradores.

Al proclamarse en España la República, la idea del martirio se abre paso en el Padre Juan. En el verano de 1936 dejó Puente la Reina para ir al Noviciado de Garaballa (Cuenca) para descansar y mejorar su salud delicada. Eran momentos duros para el país, con revueltas anticlericales y aunque había curas que se escondían por miedo, él no dudaba en celebrar la misa.

El 18 de julio España se ve sumida en la Guerra Civil, lo que provocó que los religiosos de Garaballa se dispersaran para tratar de salvar la vida, y el P. Juan viajó a Valencia buscando el anonimato. Allí los milicianos se lo llevaran preso a la cárcel Modelo de Valencia, ya que en aquellas circunstancias ser cura era un delito.

La noche del 23 de agosto de 1936 se llevaron a nueve presos y al Padre Juan, siendo fusilados en los campos de Silla conocidos como “El Sario”, junto a una acequia.

El 11 de marzo de 2001 en Roma fue beatificado por San Juan Pablo II junto a otros 232 mártires de Valencia.

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